Mecánica de la Censura

Asesinos solitarios durante el “Gobierno del Cambio”

Dos líderes sociales y un ex presidente municipal asesinados es el saldo de los últimos tres años en crímenes de alto impacto en la zona fronteriza entre Oaxaca y Veracruz. La excusa gubernamental es el “efecto cucaracha”, y su actitud es el rechazo a crímenes políticos, en un sexenio que tuvo un arranque violento desde diciembre de 2010.

 

ANTONIO MUNDACA/ @amundaca

 

Un inicio violento

 

Habían transcurrido 54 días del inicio del “gobierno de la alternancia” en el estado cuando sufrió la primera baja visible en materia de seguridad en asuntos internos. Mario Emilio Zárate Vásquez dejaba el cargo de Director Jurídico de la Secretaría General de Gobierno (Segego) el 24 de enero de 2011, para presentarse ante la Procuraduría General de República (PGR) por su relación con Flavio Méndez Santiago, alias “El Amarillo”, uno de los fundadores de “Los Zetas” y presunto coordinador de operaciones de esa organización criminal en el sureste de México, quien había sido detenido el 18 de enero del mismo año en Villa de Etla.

“El Amarillo” se había desempeñado en la Dirección de Seguridad Pública del municipio de Santa Cruz Xoxocotlán en el cargo de Subdirector de la corporación cuando Zárate Vázquez fue Síndico Procurador y aliado del régimen de Ulises Ruiz Ortiz en el movimiento 2006. Zárate Vázquez después se convertiría en perredista.

Su renuncia se dio tras un inicio de sexenio enrarecido por la muerte de luchadores sociales y políticos en la entidad. El 24 de diciembre de -2010 a unas semanas de haber tomado el poder el nuevo gobierno- fue ejecutado en la ciudad de Tlaxiaco con nueve tiros a quemarropa el dirigente de Antorcha Campesina en la Mixteca, Miguel Cruz José.

Cruz José había encabezado una serie de movimientos en el estado para exigir la liberación de 39 campesinos de Santo Domingo Yosoñama que fueron secuestrados por el cacicazgo de San Juan Mixtepec, a quienes se les pretendía despojar de una superficie de mil 800 hectáreas de tierra, declaró Guadalupe Orona Urías,dirigente antorchista en el estado de Hidalgo el 17 de diciembre de 2012 cuando el gobierno de Oaxaca todavía manejaba la teoría del “asesino solitario”.

El 13 de enero de 2011, el presidente municipal electo de Santiago Amoltepec, Luis Jiménez Mata, fue victimado por cinco disparos en la capital del estado. La sombra de conflictos agrarios entre esta comunidad y sus vecinos de Santa María Zaniza surgió como posible móvil del asesinato. Por estos hechos, un mes después fue detenido Vitaliano Velasco Velasco, de 23 años,  como presunto autor material.

Su esposa Gabriela Palacios Torres iniciaría el 18 de febrero una huelga de hambre con su hijo de 1 mes y 15 días de nacido pidiendo la intervención de gobernador Gabino Cué sin obtener respuesta. “Intervenga para que no se cometa una injusticia, las autoridades solo quieren presentar un culpable y quedar bien, Gobernador no dejes que Vitaliano sea el primer chivo expiatorio de tu sexenio”, diría en una carta dirigida a los medios de comunicación oaxaqueños.

 

 El “efecto cucaracha”

 

Escalada de violencia, por frontera con Veracruz y Guerrero: Autoridades

El 25 de enero de 2011 la ola de ejecuciones contra dirigentes sociales tuvo de nuevo su epicentro en la zona fronteriza entre Veracruz y Oaxaca. Renato Cruz Morales, líder de la Central Campesina Cardenista (CCC), fue ejecutado con disparos de armas de grueso calibre junto con su escolta Santos Lozano Cervantes en la carretera federal Tuxtepec – Palomares. El subprocurador Regional de la Cuenca, Héctor Joaquín Carrillo Ruíz, que se estrenaba en el cargo, sostuvo que no existía el móvil político y los cuerpos tenían el tiro de gracia.

Francisco Román Sánchez, dirigente nacional de la CCC, al día siguiente de la ejecución de Cruz Morales sostuvo en medios estatales: “Renato apoyó por convicción a Gabino Cué y él está obligado moralmente a dar una respuesta por la presencia que tenemos en la Cuenca, porque le aportamos varios miles de votos”.

Recordó que el líder social fue privado de su libertad varias veces y encarcelado, “el estado, por su conflictividad por la tierra y el rezago ancestral, exponen mucho a los dirigentes sociales y campesinos y la demanda de Oaxaca está documentada desde hace muchos años y los gobiernos federal y estatal no han podido o no han querido resolverla”. Y lanzó una flecha a las autoridades: “no quisiera que los gobiernos federal y estatal estuvieran entre los beneficiarios de estos crímenes”.

El secretario de Seguridad Pública, Marco Tulio López Escamilla, reconocería en medios regionales en julio de 2011 que los municipios de Tuxtepec, Loma Bonita y Acatlán -los tres fronterizos con Veracruz- eran los focos rojos de la entidad por el número de ejecuciones.

Sostuvo -de forma contradictoria-, que “en ocasiones sentimos que vamos peor de como estamos y en otras que vamos mejor, pero es un asunto de percepción”. Enfatizaría que existe un “efecto cucaracha” ante el incremento de las fuerzas federales en los estados de Veracruz y Guerrero.

Bajo ese discurso de “efecto cucaracha” y “la Cuenca: foco rojo de inseguridad” sería asesinado el ex presidente municipal de Tuxtepec, Gustavo Pacheco Villaseñor, el 15 de septiembre de 2011 de siete disparos a quemarropa y resultaría herido su hermano y ex titular del Instituto de Capacitación y Productividad para el Trabajo del Estado de Oaxaca (ICAPET),Javier Pacheco Villaseñor.

 Gustavo Pacheco y Eviel Pérez, profundas diferencias.

Un día antes de ser ejecutado, Gustavo Pacheco tuvo una reunión con priistas de Tuxtepec para integrar representantes para una asamblea estatal de un nuevo movimiento dentro del PRI denominado “Corriente Renovadora”, que pretendía desplazar de la dirigencia estatal al entonces diputado federal Eviel Pérez Magaña, quien había sido nombrado jefe político en el estado por Ulises Ruiz Ortiz, tras la derrota de tricolor en la elección de gobernador de 2010.

“Lo bajaron” dijo su padre, Diego Pacheco Cruz, en las inmediaciones del hospital general donde fue trasladado el cuerpo. Luego de su arribo a Tuxtepec, el titular de la PGJE, Manuel de Jesús López López, en conferencian de prensa sostuvo: “No descartaremos ninguna línea de investigación, y el proceso será minucioso desde si fue pasional, alguna venganza, porque fue presidente municipal apenas del trienio pasado, algún móvil político, el compromiso es llegar al esclarecimiento total de estos hechos”.

Un mes después la línea de investigación oficial emitida el 15 de octubre por las instancias de seguridad apuntaba como móvil una posible venganza, pero no existía detención de ningún sospechoso a pesar de contar con retratos hablados, placas de automóvil y diversos testigos.

Javier Pacheco, el hermano sobreviviente al atentado, declaró el 12 de julio de 2012 a medios locales que el asesinato había sido de carácter político y estaban detenidos los avances por intereses gubernamentales que incluían a los dos últimos sexenios.

 

 Patria o muerte

Las últimas elecciones a la presidencia municipal de Tuxtepec dieron un giro a la mitad del proceso electoral con una coalición “Unidos por el desarrollo” integrada por los partidos del PAN, PRD y PT en franca división.

Nicolás Estrada Merino, el último líder social asesinado en la Cuenca del Papaloapan. La camioneta del presidente del Consejo Estatal del PRD, Nicolás Estrada Merino, se localizó calcinada el 17 de junio en el ejido Santa Sofía del municipio de Loma Bonita, lo que movilizó a las corporaciones policiacas.

El líder de la Organización Democrática de los Pueblos del Papaloapan (ODEPP) desapareció el 15 de junio. Su cuerpo fue encontrado con signos de tortura y tres disparos en la cabeza en la comunidad de Camarón Salsipuedes el 29 de junio de 2013.

Estrada Merino era uno de los principales promotores del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en la entidad. Fue precandidato a la diputación federal por el distrito 01 en el 2012 y precandidato a la presidencia municipal de Tuxtepec, se declaró ganador de la encuesta interna del PRD el 22 de mayo de este año.

Fue operador político del ex titular de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario Forestal, Pesca y Acuacultura, (Sedafpa) Salomón Jara Cruz, quien lo apadrinó durante varios años apoyando a la ODEEP, la cual Estrada Merino fundó en el año 2007 cuando era su suplente en el Senado de la República.

El 9 de noviembre de 2011 Nicolás Estrada Merino, en calidad de integrante de la Comisión Política de la corriente Izquierda Democrática Nacional (IDN) del PRD, denunció que había recibido amenazas de muerte de Amador Jara Cruz, entonces presidente perredista en la entidad y su sucesor Rey Morales.

También tuvo un enfrentamiento sistemático con el presidente de la mesa directiva del Consejo Estatal del PRD, Jesús Romero López. El líder asesinado acusaba al dirigente estatal de Nueva Izquierda de querer entregar el partido al senador Benjamín Robles Montoya para apuntalarlo como candidato al gobierno de Oaxaca.

Durante la desaparición de Estrada Merino y con la amenaza en puerta de movilizaciones por la falta de claridad y resultados, el procurador Manuel de Jesús López López descartó la línea política en el proceso de la investigación

A días de que se efectuaran las elecciones, el gobernador Gabino Cué y el titular la Secretaria de Seguridad Pública, Marco Tulio López Escamilla, sostuvieron en una nota periodística del portal de Internet de la revista Proceso -con fecha del 1 de julio- que “no es tema de violencia política y mucho menos electoral, es un tema, de delincuencia organizada, todavía no hay detenidos directamente pero se investiga en coordinación con la Procuraduría General de la República, el Ejército Mexicano y la Armada de México

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