AMOR DE CABARET

El obsesionado

Apenas dos meses después de haber terminado el proceso electoral, Paco Niño ya alista una nueva campaña política. Busca la dirigencia del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en Tuxtepec o bien dejársela a alguno de sus compinches.  Es difícil saber con claridad si lo que sucede con Niño Hernández es que tiene una vocación política innata por entregar cemento y cuadernitos en colonias, y así ayudar a escuelas con paliativos de corte inmediatista, o bien se trata de un asunto de “chamba” como alguna vez le dijo Pedro López Delgado el 6 de agosto de 2015:  “ Que el Niño se ponga a trabajar”.

Pero bueno, en asuntos de grilla todo puede esperarse, ahora es común verlos en fórmula y placearse por los restaurantes en sendas y sesudas reuniones para dirimir qué tribu tomará las riendas de un cascarón llamado PRD. Paco Niño es actual consejero nacional perredista, y después de dos derrotas electorales seguidas, aspira a que su partido lo nombre abanderado a la presidencia municipal de Tuxtepec, o bien de refilón lo hagan Diputado Federal por la vía plurinominal y desde ahí seguir viviendo del erario.

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