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Scriptorium

Donaldo Borja

Luis Donaldo Martínez Borja estudió la licenciatura en Filosofía. Ha sido profesor de latín y etimologías grecolatinas, español, Historia, Formación Cívica y Ética. Creador del programa de Radio Tertulias en la azotea dependiente de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca y Café Filosófico Oaxaca. Es creador del Club de Lectura Tertulias en la azotea, y promotor de lectura acreditado por el Fondo de Cultura Económica.

Dentro del basto estudio de la Historia como ciencia, se encuentra una división que, para efectos de estudios, tiene la funcionalidad de comprender los momentos históricos. Dígase de esta división elaborada por Christoph Cellarius en siglo XVII: la Edad Antigua, la Edad Media, la Edad Moderna y la Edad Contemporánea. Gracias a los estudios históricos y antropológicos, hoy, también, se puede hablar de una prehistoria. Así, esta división permite, entonces, clasificar el tiempo por etapas o épocas que, de modo alguno, han influido en la vida del hombre y cada una tiene repercusiones que han llegado hasta el presente.

Los estudios históricos en Oaxaca han tenido buena tierra de cultivo, y claro está, todos presididos por el gran historiador José Antonio Gay. Piénsese en el grandísimo legado histórico que existe en nuestra tierra por parte de los Dominicos (Orden de Predicadores) que evangelizaron la mayor parte, sino es que todo, el Estado. Es, también, importante señalar, la influencia, aunque en menor grado de los Franciscanos, Carmelitas y Jesuitas en estas tierras.

Esto comprueba que la historia fuera de un relato o una narrativa, es una experiencia que se conjuga con el presente, es decir, que lo que vivimos en el hic et nunc, esta direccionado con lo que antaño sucedió, y es que la Historia, como tratamiento del pasado, no debería de ser ajena al hombre contemporáneo que vive justamente en la angustia que ocasiona el futuro, por no conocer su origen y, por ende, por no saber por dónde está caminando. Esto convierte a la Historia en una respuesta, casi necesaria, para impulsar al hombre hacía la búsqueda de nuevos horizontes.

Y justamente, hace un año, del 31 de julio al 2 de agosto de 2024 y en este del 6 al 8 de agosto del presente, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), por medio del Instituto de Investigaciones Estéticas, del Instituto de Investigaciones Históricas y el Seminario de Estudios Históricos Sobre Edad Media de la misma Universidad, encabezados por la Dra. Denise Fallena y el Dr. Martín Ríos, han organizado el curso: “La Edad Media vista desde México”, llevado a cabo en la Capilla del Rosario del Centro Cultural San Pablo de la Fundación Alfredo Harp Helú.

Esta iniciativa lleva a plantear una pregunta: ¿Qué relación tiene el estudio de la Edad Media en Oaxaca? Si bien, como tal durante el período de la Colonia (1521-1821) no se vivió la Edad Media —porque esta fue propia del Viejo Mundo— el período de la Nueva España, será lo más cercano a una Edad Media al ‘estilo americano’. La división social y política, las órdenes religiosas, las construcciones de alcázares y de iglesias, la reproducción de estilos de vida y de una especie de semifeudalismo por las encomiendas, demuestran que las épocas pasadas en Europa, tuvieron una profunda fuerza en los reinos de Castilla y Aragón que, tras el descubrimiento, conquista y colonización de América, forjaron de manera genuina en estas tierras, un esqueje del conocimiento desarrollado durante la Edad Media europea.

La labor intelectual que durante dos años han realizado los Doctores Fallena y Ríos sobre los estudios medievales en Oaxaca, ponen las bases conceptuales para reelaborar estudios más profundos sobre la historia de nuestro Estado. Por ejemplo, al contemplar el complejo del Exconvento de Santo Domingo o el Palacio de gobierno, es inminente referirnos a las fortalezas medievales de los reinos hispanos. Los arcos de herradura que decoran algunos de nuestros edificios son de tradición árabe, arrastrada de los años de la invasión islámica en la península ibérica.

Aunque pareciera que el estudio de la Edad Media no tiene relación alguna con nosotros, sería una falacia sostener dicho argumento. La simple creencia o la religión cristiano-católica que muchos profesamos es una herencia no sólo de la Edad Media, sino de la Antigüedad, que en la Edad Media europea tuvo su fuerza y estructuración visible en la Iglesia, la cual, de modo alguno, sigue regentando la vida social de las comunidades. De ahí, que la importancia de estos estudios se convierta en fundamental.

El camino emprendido por la Dra. Denise Fallena y el Dr. Martín Ríos todavía sigue en construcción, pero, al menos tenemos una certeza: han sido los grandes arquitectos intelectuales de un sistema conceptual que permite entender la relación de la Edad Media en nuestro Estado. Quizá esta tierra ignota, arada con esfuerzos sobrehumanos, apenas dará sus frutos, ya que después de las lluvias propicias para germinar la semilla de los estudios históricos medievales en Oaxaca sigue siendo un sistema en construcción.

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