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  • Nazaret Cortés Velasco, autoridad agraria y defensora ambiental en San Pedro Totolápam, fue ejecutada en una emboscada; su hija resultó herida. El crimen ocurre en un contexto de conflictos territoriales, proyectos extractivos y creciente violencia contra quienes protegen la tierra

 

Gabriela García/ 

 

Oaxaca de Juárez.- Nazaret Cortés Velasco, comisaria de Bienes Ejidales de San Pedro Totolápam, Oaxaca, fue asesinada la madrugada del 19 de marzo tras un ataque armado registrado sobre el kilómetro 80 de la carretera federal 190, en el tramo Oaxaca–Istmo. En el ataque, su hija, quien la acompañaba, resultó herida y fue trasladada a un hospital para recibir atención médica.

De acuerdo con los primeros reportes, el vehículo en el que se trasladaba recibió múltiples impactos —al menos una docena en el parabrisas— y en la escena fueron localizados decenas de casquillos percutidos, lo que evidencia un ataque directo, planeado y con intención letal. La Fiscalía General del Estado (FGEO) inició una investigación bajo el protocolo de feminicidio, aunque hasta el momento no se han dado a conocer personas detenidas ni una línea de investigación definitiva.

Cortés Velasco ocupaba el cargo de comisaria de Bienes Ejidales, figura agraria encargada de la representación legal y la administración de los recursos comunales del ejido. En su función, participaba en procesos relacionados con el uso del suelo, organización comunitaria y acuerdos sobre el manejo del territorio. San Pedro Totolápam es un municipio ubicado en la región de los Valles Centrales de Oaxaca, donde existen antecedentes de conflictos relacionados con la tierra, actividades extractivas y proyectos de infraestructura que han generado división comunitaria y resistencia social. En ese contexto, autoridades agrarias y representantes comunitarios desempeñan un papel central en la toma de decisiones sobre los bienes colectivos.

Días antes de su asesinato, la comisaria participaba activamente en acciones de ordenamiento territorial comunitario, incluyendo el monitoreo de fauna para frenar la caza ilegal y preservar los ecosistemas locales. Su labor la colocaba en la primera línea de defensa ambiental, un espacio históricamente vulnerable en México, considerado uno de los países más peligrosos para quienes defienden la tierra y el medio ambiente.

Organizaciones civiles y actores locales han documentado en distintos informes la situación de riesgo en la que se encuentran personas defensoras del territorio y autoridades comunitarias en diversas regiones del estado, particularmente en contextos vinculados a disputas por recursos naturales y control territorial.

El ataque contra la comisaria se suma a otros hechos de violencia registrados en Oaxaca contra autoridades municipales, agrarias y personas vinculadas a la defensa de derechos colectivos. De acuerdo con registros de organizaciones especializadas, Oaxaca se mantiene entre los estados con mayores niveles de agresiones contra personas defensoras del medio ambiente y del territorio.

Hasta el cierre de esta edición, autoridades estatales y federales no habían informado sobre avances en la identificación de los responsables ni sobre posibles móviles del ataque. La investigación continúa en curso.

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