Antonio Mundaca
Si el ganador a la próxima elección de Tuxtepec se definiera por el arraigo que tiene cada uno de los candidatos a la presidencia municipal a la ciudad, el puntero sería Horacio Orozco Ortíz, ninguno de los aspirantes de los partidos políticos “grandes” ha pasado más tiempo de su vida en Tuxtepec, que el notario público. Y ninguno de ellos, ha invertido tampoco con negocios propios.
Irineo Molina vive oficialmente en Tuxtepec, según sus propias palabras desde 2010, y Jorge Illescas “Chester” lleva años residiendo en Oaxaca y visitando el pueblo cuando sus chambas lo permiten. Por otro lado, Horacio Orozco tiene más de 20 años como notario y ha tenido en todo ese tiempo la responsabilidad de velar, vigilar o tramitar en diferentes momentos el patrimonio de miles de tuxtepecanos.
Su aventura política en el partido Fuerza Social por México se dio después de hacer talacha en la izquierda perredista, aunque es su primera participación en la contienda municipal, desde hace varios años, su nombre ha sido mencionado en distintas organizaciones políticas.
Fue tentado por el PRI hace algunos meses, pero al final no accedió a ninguna candidatura, en gran medida, porque el partido tricolor continúa reciclando personajes que se debaten su filiación entre muratistas y evielistas, mientras en el interior atizan las traiciones.
Horacio Orozco en las encuestas de ambos partidos opositores aparece como una tercera vía, en un empate técnico con Noé Ramírez de MC y María Luisa Vallejo del Panal, sin contar con los recursos económicos o clientelares de esos aspirantes, valiéndose únicamente de su nombre y trayectoria como ciudadano de Tuxtepec. Su desventaja al participar por un partido pequeño, intenta contrarrestarla con una planilla ciudadana sin tribus peleándose huesos políticos, la disciplina del corredor de maratones, en una campaña de lodo de 30 días.


