- Algunos periodistas oaxaqueños sueñan en tener una Comisión Estatal para La Atención y Protección de Los Periodistas como en Veracruz, una comisión a modo, que siempre llegue tarde cuando han matado a uno de los nuestros
Antonio Mundaca/
Oaxaca de Juárez.- ¿Por qué en Oaxaca los periodistas no nos hemos organizado en la Movilización Nacional 2022, como en otros estados, para exigir justicia para los compañeros Lourdes Maldonado, Margarito Martínez de Tijuana, y José Luis Gamboa de Veracruz, asesinados en estos días?
A muchos el Covid-19 y la precariedad les ha robado la salud y la libertad, otros se convirtieron en funcionarios públicos y políticos de poca monta al servicio de lo que aseguraban combatir y denunciar.
Otros defienden el camino al infierno que se le viene a Oaxaca con los candidatos de Morena y el PRI a la gubernatura, y movilizarse es una distracción que podría afectar a su patrón.
Muchos prefieren seguir siendo columnistas a sueldo o representar organizaciones clientelares para celebrar el día del periodista con la única finalidad de ver qué se van a chingar.
Varios han entendido, desde el exilio, el significado de la simulación.
En Oaxaca hay 18 iniciativas para ‘defender’ a periodistas, y garantizar la protección de la libertad de expresión. Casi todas buscan prebendas gremiales y ninguna prioriza la seguridad integral. La mayoría de estas iniciativas de Ley están patrocinadas por políticos camaleones que piensan como el exgobernador de Veracruz Fidel Herrera, “ los periodistas sirven para tapar la mierda, como los gatos”.
18 iniciativas de Ley cuyo objetivo verdadero es burocratizar a los periodistas para callarles la voz y tenerlos ‘contentos’. Algunos periodistas oaxaqueños sueñan en tener una Comisión Estatal para La Atención y Protección de Los Periodistas (CEAAP) como en Veracruz, una comisión a modo, que siempre llegue tarde cuando han matado a uno de los nuestros pero que siempre reparta premios a la ‘dedicación y al valor’.
Muchos periodistas oaxaqueños sueñan con una CEAAP de quesillo, donde puedan presumir que sirven al gobernador en turno, a la democracia y a la libertad. Pero, para que ese sueño ‘se cumpla’, a Oaxaca le hacen falta periodistas asesinados.


