- César Iván, medallista tuxtepecano de bronce en paralímpicos 2025, con discapacidad auditiva, quiere demostrar que las barreras de comunicación no son un obstáculo para desarrollarse y alcanzar el éxito
Karla Arrazola/
Tuxtepec, Oax.- César Iván Mejía Reyes, originario de Tuxtepec, Oaxaca, tiene 14 años, en la Paralimpiada Nacional de la Comisión Nacional de la Cultura Física y Deporte (CONADE) 2025, obtuvo la medalla de bronce en la prueba de salto de longitud clasificación T25, un salto que representa para él, una ventana a la libertad, sin barreras para comunicarse y una oportunidad para soñar con ser, un día, un gran atleta pese a la falta de oportunidades para desarrollarse.
Acompañado de su madre, Guadalupe Reyes Ortiz, quien es su intérprete, porta con orgullo la medalla de bronce, mientras expresa con lenguaje de señas la experiencia que vivió en Aguascalientes, resultado de una lucha por contar con espacios para practicar y la disciplina desarrollada que sobrelleva con su hiperactividad.
El deporte adaptado para César y su madre les permitió visualizar la vida de forma diferente, en palabras de Guadalupe, aprendió a soltar a su hijo, no temer que algo malo ocurra por la discapacidad auditiva de nacimiento, o sordera profunda, que no lo impide realizar deporte.

La expresión de César es limpia, su mirada expresa aquello que no puede decir con palabras, se apoya de las manos para comunicarse y a partir de practicar deporte hizo nuevos amigos y su timidez empieza a desaparecer.
“César no es muy platicador , pero le gusta conocer a más personas, la música es un medio que lo ayuda a expresar sus emociones por medio de las vibraciones y ahora la pista se convirtió en su sueño”, puntualizó su madre.
El joven estudiante del Centro de Atención Múltiple (CAM) 03, tiene como objetivo regresar pronto a la pista e incursionar en jabalina y disco, pero correr es su mayor aspiración actual.
Vencer el miedo a soltar
Amable y tranquilo, son palabras que Guadalupe, madre de César, piensa que definen al tercero de sus hijos, que durante 13 años, señaló, recibió una sobreprotección.
“No dejaba que él realizará ninguna actividad, pero un día entendí que debe hacer su camino y en el deporte encontró un lugar donde se siente libre, no está más encerrado”.
Para la familia Mejía, el deporte adaptado es una oportunidad de desarrollo. A través del maestro Omar López, quien descubrió el talento de César, consideran que se abrió una oportunidad para mejorar la calidad de vida del menor.
“La discapacidad no es un impedimento para que los niños salgan adelante, pido a las mamás que no sean sobre protectoras, porque un día no estarán para ellos y tienen que seguir adelante”, puntualizó.
CAM promueve el derecho al deporte en personas con discapacidad
El Centro de Atención Múltiple (CAM) 03, abrió sus puertas en 1975, la institución recibe a niños con diversas discapacidades. Entre los objetivos por los que trabajan es hacer valer los derechos de los menores, el poder practicar un deporte, es uno de ellos.
La directora del plantel educativo, Teresa de Jesús Mesquita Sierra, aseguró que como docentes motivan a los padres y alumnos para que participen en eventos deportivos de fútbol down, cachibol y atletismo con apoyo del maestro de educación física.
El 3 de diciembre, la institución realizó una convivencia deportiva para impulsar el deporte en diferentes modalidades e impulsar los talentos de más de 150 alumnos con discapacidades que, como el de César, hay en la región de la Cuenca del Papaloapan.



