Cuenca

Autoridades culturales solapan el plagio a la propiedad intelectual del arte indígena

“ Hay falta de seriedad en los servidores públicos y muchas organizaciones sociales que solo aprovechan el discurso de defensa de las culturas y pueblos originarios en acciones de relumbrón y momentos políticos y que no toman con seriedad la ejecución y seguimiento de políticas y proyectos encaminados en este sentido. Faltan herramientas jurídicas, educativas, académicas y prácticas realmente efectivas.” Dr. Fabricio González Soriano,  Profesor-Investigador Universidad del Papaloapan, campus Tuxtepec.

CAROLINA MEJÍA

Tuxtepec, Oaxaca.- En 2016 la diseñadora francesa Isabel Marant realizó prendas de vestir con replicas de iconografía tradicional del pueblo Mixe Ayuujk. Recientemente, la marca española “Intropia” de igual forma, tomó iconografía de la vestimenta de uso diario del municipio de San Juan Bautista Tlacoatzintepec: dibujos de pavo real y grecas en movimiento.

Ambos casos (de entre varios más) provocaron reacciones en internet y redes sociales de diferentes grupos, personas y colectivos que expresaron señalamientos de “plagio” y “robo” de la propiedad artesanal indígena.
No es la primera vez que expresiones culturales de pueblos originarios de la zona norte del Estado de Oaxaca (chinantecos, mazatecos y cuicatecos principalmente) han sido usadas por actores no originarios con fines comerciales (por ejemplo cerveza Indio usó un diseño mazateco para alguna edición especial de latas de cerveza). Ante tal situación, algunas personas y colectivos, han denunciado y defendido en redes sociales el respeto por la cultura ancestral y propiedad intelectual de los creadores, asumiéndose en varios casos como portavoces legítimos de los pueblos originarios, cuyas expresiones culturales han sido presumiblemente plagiadas.

“Referente al tema del posible plagio de simbología chinanteca de Tlacoatzintepec, el colectivo Alto Papaloapan se pronunciará en favor de las artesanas que apoyamos, así como (por) mantener el respeto y reconocimiento de su trabajo colectivo, pues ellas son las  verdaderas artistas (sic) de estas obras que se mantienen desde la época prehispánica hasta nuestros días”. Expresó por ejemplo el Colectivo Alto Papaloapan con sede en la ciudad industrial de Tuxtepec en su cuenta de Facebook.

Ante este panorama regional, parece que es preciso ir más allá del ámbito de la denuncia pública de personas que no son los supuestos afectados por el plagio y trazar rutas de acción. Considerando cuestiones sobre derechos culturales y temas de propiedad intelectual, parece que las preguntas pertinentes son ¿Existe la propiedad de expresiones culturales como los bordados aun cuando no está registrada a nombre de un pueblo originario? o ¿Cómo operan en ese sentido las instancias que defienden la propiedad intelectual? ¿Que relevancia tienen en este tema las declaraciones internacionales de derechos culturales?
Se puede indagar sobre esto que también es catalogado como abuso de extranjeros y elite dominante que se apropia del arte indígena ¿Será que si el abuso o plagio viene de parte de un connacional o paisano no se cataloga cómo plagio? O ¿por qué no ver el asunto como forma de promoción y difusión de la cultura que se convierta en respeto por los pueblos?

Por otro lado ¿Qué hacen los gobiernos e instituciones en la protección de dichas manifestaciones intelectuales de las culturas? Sale caro invertir en la protección, cuando las instituciones no ven claramente los beneficios a corto plazo. Con las instancias casi siempre hay peros cuando se trata de hacer inversiones a la cultura.

Aquí, voces de expertos en el ámbito del derecho y en temas culturales:

“Se tiene que dar el paso a la propiedad intelectual colectiva, mientras no haya un reconocimiento formal por las instancias correspondientes al patrimonio de los pueblos se darán este tipo de problemas” Dr. Samuel Aguilera Vázquez, Abogado litigante de Tuxtepec

“Simplemente se distorsiona la cultura (la misma Lila Downs, entre otras más), porque no existe una propiedad intelectual como tal” Hugo Dehesa Sánchez, abogado experto en propiedad intelectual de oficio en Tuxtepec.

“En este tema deberían participar distintos órdenes sociales, desde servidores públicos, actores privados y organizaciones de ciudadanos de acuerdo a la Declaración de Friburgo de 2007. De acuerdo a ésta es responsabilidad de estos tres tipos de actores sociales la defensa de las manifestaciones culturales de las sociedades, pero en México suceden varias anomalías que no permiten la defensa sólida del patrimonio cultural indígena: una marginación histórica de los pueblos originarios y sus manifestaciones culturales que incluso son vistas como comportamientos atávicos que deben ser erradicados. Por otro lado hay falta de seriedad en los servidores públicos y muchas organizaciones sociales que solo aprovechan el discurso de defensa de las culturas y pueblos originarios en acciones de relumbrón y momentos políticos y que no toman con seriedad la ejecución y seguimiento de políticas y proyectos encaminados en este sentido. Faltan herramientas jurídicas, educativas, académicas y prácticas realmente efectivas.” Dr. Fabricio González Soriano,  Profesor-Investigador Universidad del Papaloapan, campus Tuxtepec.

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