Skip to main content

Miguel Ángel Maya Alonso

De acuerdo con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), en Oaxaca grupos del crimen organizado obligan a integrantes de las comunidades indígenas a cultivar y cosechar droga.

El informe denominado Manual de orientaciones y herramientas para prevenir la trata de personas en la comunidad educativa señala que en Guerrero está práctica es más común.

“Guerrero, por ejemplo, ha sido señalado como un lugar donde las niñas y niños indígenas de La Sierra guerrerense se dedican a la producción de la amapola.  Este sometimiento por parte del crimen organizado para la siembra de campos se replica con las comunidades originarias de estados como Campeche, Chiapas, Tabasco, Veracruz, Yucatán, Quintana Roo y Oaxaca”, destaca el Manual.

Las condiciones de pobreza y marginación que afectan a esta población también representan un riesgo para los, indígenas pues están expuestos a las actividades delictivas de los grupos del narcotráfico, por ejemplo, son forzados a cultivar y cosechar plantas utilizadas en la producción de droga, añade el estudio.

Indígenas son explotadas sexualmente

Menciona también la vulnerabilidad de las niñas y mujeres indígenas, siendo Oaxaca uno de los estados con mayor población indígena del país, no está exento de la trata con fines sexuales que tiene origen en los usos y costumbres de sus comunidades, en las que en ocasiones se practican los matrimonios forzados. Estos matrimonios constituyen una forma de violencia y de discriminación de género.

“De igual forma, las niñas y adolescentes son enviadas a las ciudades para trabajar en el hogar con el propósito de ayudar a la economía familia. Sin embargo, muchas veces estas mujeres indígenas terminan trabajando bajo condiciones de explotación y aunque no sean enviadas por sus familiares, también corren el riesgo de ser captadas para este fin o para ser explotadas en los campos agrícolas o en las maquilas”, afirma la CNDH.

Asimismo, también se han documentado casos en los que indígenas son trasladados de sus comunidades por sus familiares o por un tercero hacia la Ciudad de México donde se les obliga a pedir dinero, a vender comida o a realizar otro tipo de actividades como malabarismos, detalla el Manual.

Leave a Reply