- Este programa atendió en 2019 a 118 mil 640 estudiantes más, que lo indicado en la matrícula. Esta falla implica un costo adicional para el programa de 54 millones 847 mil 272 pesos en uniformes y en útiles escolares, lo que arroja un total de siete millones 993 mil 512.33 pesos extra.
Miguel Ángel Maya Alonso /
Oaxaca de Juárez.-El programa social Vamos Juntos a la Escuela reportó la atención de 975 mil 926 mil estudiantes en 2019, cuando el estado contó en ese año con una matrícula de 852 mil 537 estudiantes de los niveles preescolar, primaria y secundaria de escuelas públicas, centros de atención Conafe, Educación especial y Migrante.
Por lo anterior, este programa atendió en 2019 a 118 mil 640 estudiantes más, que lo indicado en la matrícula. Esta falla implica un costo adicional para el programa de 54 millones 847 mil 272 pesos en uniformes y en útiles escolares, siete millones 993 mil 512.33 pesos extra, según detalla un reporte generado por la Secretaría de Finanzas, denominado Programa Anual de Evaluación y Procesos de Vamos juntos a la escuela.
“La evaluación detectó que en el proceso de planeación, la falta de cuantificación de la población objetivo, originó que exista una posible población atendida superior a la población objetivo y, al mismo tiempo, en un posible exceso de gasto”, explica el reporte.
Esta situación no es una amenaza menor, explica el reporte, ya que la implementación de una política pública como la atención a los estudiantes, y en un estado con los niveles de pobreza como los de Oaxaca, no debería ser obstaculizada por fallas en los procesos del programa, tan básicos como poder identificar adecuadamente la población objetivo y poder armonizarla con la población atendida.
Vamos Juntos a la Escuela es el programa insignia del Gobierno del Estado de Oaxaca, dependiente de la Secretaría de Bienestar, con un gasto anual reportado superior a los 500 millones de pesos.
¿Y los uniformes del 2020 y 2021?
Si bien, con la pandemia de Covid-19, en 2020 y 2021, el gasto reportado por la Secretaría de Bienestar disminuyó, la inversión sigue siendo millonaria. En el primer año de pandemia alcanzó los 271 millones 333 mil 879.77 pesos, aunque únicamente se contrató a la empresa Textilera y Proveedora Atzín S.A de C.V., para la atención de 323 mil 781 alumnos, a pesar de que estos no asistieron a clases presenciales.
Sin embargo, los uniformes para las zonas urbanas, atendidas por los proveedores locales de uniformes escolares, no recibieron los vales acostumbrados, aunque sí se tomaron los datos de los alumnos.
Para el año 2021, el presupuesto asignado para el Programa Vamos Juntos a la Escuela, es de 258 millones 902 mil 347.18 pesos, según la Secretaría de Finanzas, de los cuales ya se gastaron 226 millones 193 mil 813.08 pesos
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DESGLOSE DEL GASTO DEL PROGRAMA VAMOS JUNTOS A LA ESCUELA 2021
Un millón 920 mil 587.84 pesos
Un millón 506 mil 030.58 pesos
129 millones 99 mil 297.60 pesos
93 millones 667 mil 927.06 |
Vamos Juntos a la Escuela, el elefante blanco de los últimos dos años
Un grupo de proveedores de uniformes escolares del estado de Oaxaca, señala al Programa Vamos Juntos a la Escuela como un organismo acéfalo, durante los dos últimos años y ante la evidente falta de operatividad por la suspensión de clases presenciales, no obtienen respuestas por parte de su director Jadiel López Coheto.
“Son 120 proveedores de Uniformes del estado de Oaxaca los que que nos encontramos paralizados porque en los años 2020 y 2021, el Gobierno del Estado no ha entregado vales a los padres de familia y por ende, no se han tenido ventas ni ingresos. Esto ha provocado cierre de talleres y centros de ventas, y más desempleo y proveedores sin recursos”, indicó Neftalí Diego García Aguilar, uno de los proveedores.
Consientes de que el regreso a clases es incierto en la pandemia, han solicitado información de los pagos atrasados a López Coheto, además de informes de lo que ha ocurrido con los recursos presupuestados en este programa, sin que hasta el momento exista algún tipo de comunicación, “siempre está ocupado”, denuncian.
Agregó que ni el gobernador ni el director del programa, les brindan información objetiva sobre la situación de rubros como los uniformes, las entrega de vales y si este 2021 tiene asignado algún presupuesto.
Este año no se ha anunciado ninguna licitación para la adquisición de uniformes escolares ni de útiles, aunque para el Gobierno del Estado las clases presenciales ya iniciaron.
Familias no se encuentran satisfechas con el programa
De acuerdo con la Secretaría de Finanzas y con base en encuestas realizadas a las familias beneficiadas, se afirma que estas no se encuentran satisfechas con la calidad de los subsidios, ni con los tiempos en los que llegan los apoyos, pues llegan de dos a tres meses después de iniciado el ciclo escolar.
El doble gasto en útiles y uniformes, por parte del gobierno y por parte de las familias, es la principal consecuencia de que los apoyos lleguen tarde, y de que los padres compren los útiles y cuando llegan los que el programa entrega, ya no representan una ayuda, es decir, ya no sirven para su propósito, lo que los convierte en un gasto inútil.
“Esta situación está generando que los uniformes en especie y los útiles no sean usados para los fines del programa; en el mejor de los casos, los vales son intercambiados por otros artículos que sirven en las actividades escolares, como zapados, mochilas parte del pago para los uniformes de educación física o batas, entre otros”, destaca.
La práctica de intercambiar vales por otros artículos escolares, detectada durante las entrevistas, más allá de ser tomada como una violación a los fines del programa, debe verse como una oportunidad para mejorar la satisfacción de las familias beneficiarias, concluye el informe.
El retraso en la entrega de los apoyos se convierte, también, en una baja satisfacción de familias beneficiarias con paquetes de uniformes y útiles. No se trata de insatisfacción de deseos o caprichos, en la cuarta entidad más pobre del país se convierte en insatisfacción de las necesidades del proceso de enseñanza-aprendizaje de la formación básica, concluye el informe.


