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  • A 70 días de haber empezado el Gobierno de Salomón Jara, su estrategia de comunicación política, en parte replicada del Gobierno Federal, parece obedecer más a una estrategia de propaganda que intenta convencer a la sociedad oaxaqueña de la existencia de transparencia y libertad de expresión, que al de una labor estrictamente informativa

 

Una opinión de Rocío Flores / Oaxaca Media

 

Oaxaca de Juárez.- “Aquí no se coarta a nadie el derecho a la libertad de preguntar y la libertad de comunicar”, respondió este lunes el gobernador Salomón Jara Cruz a la reportera qué, ejerciendo su libertad de expresión, sugirió abrir otros canales para el acceso a la información, además de la conferencia de prensa que ofrece los lunes, que dicho sea de paso, responde más a un interés gubernamental de colocar temas en la agenda pública que al de la transparencia informativa.

El Gobernador podría tener razón si se abriera un espacio entre funcionarios y periodistas para resolver dudas y ampliar la información, sin necesidad de triangular o burocratizar el proceso para acceder a ésta.

Tendría razón si sus secretarios, en lugar de responder algo diferente a lo demandado por el periodista, resolvieran de manera autónoma los cuestionamientos de la prensa, con o sin área de Comunicación.

Si las narrativas respondieran de manera estratégica, concreta y sin minimizar el tema frente a las diferentes audiencias, tendría razón. Sin embargo, los 70 días de gobierno muestran una tendencia que nos invita a recordar una relación entre la prensa y los gobiernos similar a la de décadas atrás, una relación unilateral entre funcionarios y periodistas donde uno pregunta una o dos cuestiones y el servidor público responde y hasta ahí.

Su estrategia de Comunicación Política, en parte replicada del Gobierno Federal, parece obedecer más a una estrategia de propaganda que intenta convencer a la sociedad de la existencia de transparencia y una libertad de expresión, que se mira limitada sutilmente a través de estrategias mediáticas como los Jueves de Gozona y otras de carácter administrativo, donde muestra la cara amable con la prensa y viceversa.

Lo recordó el mismo gobernador el lunes pasado, cuando abrió la invitación a todos los periodistas presentes a asistir a dicho programa a plantear sus preguntas o bien a las conferencias de los miércoles y viernes que planea implementar.

“En los Jueves de Gozona tienen la posibilidad de preguntarnos de varios temas”, dijo, minimizando el ejercicio periodístico a una especie de reality show al estilo oaxaqueño.

Se le ha olvidado al señor Gobernador y al Gabinete (o no conocen) que cuestionar, dudar, indagar, son los verbos capitales del periodismo, que es un servicio para la ciudadanía, un ejercicio del pensamiento crítico que busca abonar a la construcción de una sociedad más participativa en los asuntos públicos o quizá, acostumbrados a una relación distinta, a los dispendios, celebraciones y reconocimientos a cierta prensa, no recuerdan que la Constitución es clara: no se puede restringir o limitar este derecho por vías o medios indirectos, como el abuso de controles oficiales, sutiles o no.

Saber qué se hace en las administraciones y cuánto se invierte es un interés casi natural en el periodismo, ya deberíamos saberlo. En tiempos de “transformación” y de agresiones a periodistas es urgente que todos, todas, respetemos el derecho a la información y el oficio de comunicar, es urgente además dignificar nuestra labor.

 

Una publicación de https://www.oaxaca.media/2023/02/libertad-de-expresion-en-tiempos-de-la-4t-en-oaxaca/

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