Scriptorium
Donaldo Borja
Luis Donaldo Martínez Borja estudió la licenciatura en Filosofía. Ha sido profesor de latín y etimologías grecolatinas, español, Historia, Formación Cívica y Ética. Creador del programa de Radio Tertulias en la azotea dependiente de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca y Café Filosófico Oaxaca. Es creador del Club de Lectura Tertulias en la azotea, y promotor de lectura acreditado por el Fondo de Cultura Económica.
- Dentro del los clubes de lectura, el libro, no es un artefacto de estatus social, sino es una posibilidad de humanización y edificación personal.
Hominen unius libri timeo decía Santo Tomás de Aquino, el más grande de los filósofos y teólogos del medievo. Teme al hombre de un solo libro. ¿Qué encierra esta frase lapidaría? Quizá el hecho más sublime que la escritura nos ha dejado: la perduración de las ideas. Y es que la escritura, desde su invención en Mesopotamia, hace unos 5 mil años ha permitido que las ideas de los diversos seres humanos puedan encontrarse con el humano del presente.
El formato más convencional de la escritura ha sido los libros, artefactos que durante mucho tiempo han sido objeto de privilegio de algunas clases sociales, y que en los tiempos recientes han sufrido una democratización, es decir, se han vuelto un objeto al que todos, sin distinción alguna, tienen acceso.
La escritura y los libros nos han permitido saber cómo pensaba Aristóteles, que opinión tenía Platón; cuáles eras las ideas de Descartes o qué sentía Ana Frank en el periodo de la persecución nazi. Los libros se volvieron una forma de encriptar el pensamiento, de trasladar ideas, y en su fase más negativa, de implantar ideologías incluso contrarias a la vida. Hoy en día, la adquisición de un libro es más fácil que en épocas pretéritas, con excepciones desde luego.

Estos artefactos, en donde el pensamiento humano se vuelve encuentro, ha llevado a que se busquen manera muy diversas de acceder a lo que la burguesía francesa llamó cultura. Porque los libros se han vuelto una forma de culturalizar y de humanizar, en el punto de vista más sano, a la humanidad. Los libros son objetos de encuentro entre dos mundo paralelos y atemporales, en ellos conviven el tiempo, el espacio, las ideas y el alma de sus autores. Sin embargo, la lectura individual y solipsista se vuelve un acartonada, muere y no da fruto alguno.
La invención de formas de compartimiento ha vuelto a la lectura fructífera, ha llevado a plantear la idea de los clubes de lectura. El club, por si solo ha sido visto como un grupo de personas cuya afinidad hacía alguna actividad, teje lazos de encuentro. Y el club de lectura, ha cobrado la justa importancia por el encuentro de las ideas personales con las ideas de un autor mediante el libro. De esta manera, estos grupos se convierten en medios seguros para compartir y llegar a una interpretación confrontada de las ideas. El club de lectura nace como una necesidad de intercambio y de permear con la dura soledad. Dentro del los clubes, el libro, no es un artefacto de estatus social, sino es una posibilidad de humanización y edificación personal.
Un club de lectura no es la unión de personas sin nada que hacer, es más bien, el conjunto de individuos, que deseosos de saber y movidos por la inquietud del conocimiento buscan establecer una comunidad de interpretación que les permita tejer sus ideas propias en relación a la comunidad. Este es el fin último de estos grupos, formar comunidades que a partir de las ideas de otro puedan confrontar las propias y de esa manera tener una vida buena. Por ello, los clubes de lectura son bastiones que sostienen la estructura de ideas vivas, de tal modo, que el club da un qué vivir y un qué hacer.
En tanto que existan los clubes de lectura, existirá la democratización de los libros, los hará factibles a todos, y llegará a establecer puntos de encuentro. Convirtiendo a estos bastiones en grupos de resistencia ante las ideologías dañinas y perversas. Así mismo, estos grupos alentarán el leer como una forma de forjar el pensamiento crítico, generando personas de un solo libro.


