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  • Las comunidades indígenas y afrodescendientes en Oaxaca resisten y ejercen sus derechos colectivos, con la finalidad de fortalecer su autonomía independientemente del Estado y del mercado. “Hay una urgente necesidad de cuestionar el mito del desarrollo impuesto por el colonialismo, que ha traído consigo la destrucción de culturas y entornos naturales”, advierten especialistas.

 

Texto: Karen Rojas Kauffmann / El MuroMx

 

Oaxaca de Juárez.- Para fomentar una reflexión crítica sobre el impacto negativo del sistema económico actual en las comunidades afromexicanas e indígenas de la Costa Chica de Oaxaca, organizaciones civiles y autoridades municipales se reunieron en Santa María Cortijo, para dialogar sobre el capitalismo hegemónico que tiene como principios la propiedad privada, la competencia, el lucro, el individualismo y la libre empresa, anteponiéndose a los valores propios de los pueblos originarios.

“Estos dos modelos paradigmáticos, por llamarlos de alguna manera, han coexistido en constante tensión y contradicción durante más de quinientos años en nuestro continente. La lógica de dominación que ha pretendido implantarse, ha tropezado con la resistencia de las comunidades. Frente a la imposición de occidente, las comunidades han tenido que organizarse”, aseguró Angélica Castro, integrante de la organización Servicios para una Educación Alternativa (EDUCA), en Oaxaca.

Las especialistas coincidieron en la urgente necesidad de cuestionar el mito del desarrollo impuesto por el colonialismo, que ha traído consigo la destrucción de culturas y entornos naturales, sin cumplir su promesa de una mejora real en las condiciones de vida.

“El mito del desarrollo sigue vigente, pero su aplicación continúa afectando gravemente a las comunidades, especialmente en regiones como la Costa Chica, donde la lucha por preservar el territorio y los bienes comunes es constante”, aseguró Angélica Castro.

Sandra Rátiva Gaona, integrante de la Cooperativa de Energías Renovables ONERGIA, durante el encuentro hizo un llamado a generar alternativas económicas, socioambientales y culturales que respeten los modos de vida comunitarios. “ El desarrollo es, en realidad, un concepto nefasto para nuestros pueblos, porque está asociado a una idea de un crecimiento ‘infinito’ que en realidad despoja de sus territorios y prácticas ancestrales a las comunidades”.

Los participantes reflexionaron sobre el rescate de semillas nativas, la defensa de la agricultura tradicional y el trabajo colectivo. Además pidieron que las autoridades responsables coadyuven con los pueblos para generar alternativas económicas, socioambientales y culturales que respeten los modos de vida comunitarios.

Tzinnia Carranza, directora de la organización Espacio de Encuentro de las Culturas Originarias (ECCO), señaló que el cambio climático está vulnerando los derechos de los pueblos indígenas, afros y especialmente los de las mujeres. “La comunalidad es la única alternativa al capitalismo. Las acciones colectivas desde lo local, la solidaridad entre las personas, la compartencia y el poder comunal, representan la única opción de agrietar al sistema capitalista, romper con la inercia de la dominación-subordinación y restablecer la vida en las comunidades”, detalló.

A través de las instituciones comunitarias, opinaron las especialistas, las comunidades resisten y ejercen sus derechos colectivos con la finalidad de fortalecer su autonomía. “La fuerza principal de los movimientos en la actualidad está en la autonomía, porque está realizando una acción que se ejecuta independientemente del Estado y el mercado, que desafían los principios de la organización entre los habitantes, los territorios y sus identidades culturales”.

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