Skip to main content

Sociedad y Política

Isidoro Yescas Martínez

Isidoro Yescas Martínez. Maestro en Sociología y analista político. Ha ejercido el periodismo de opinión en diversos medios locales y nacionales. Coordinador del libro No se olvida, el movimiento estudiantil de 1968 en Oaxaca.

En la antesala del fin de su cuatrienio, nada mejor para echarle a perder la fiesta de despedida al rector Cristian Carreño, que la huelga que el primero de este mes estalló el STEUABJO, en demanda de un incremento salarial del 100% y la revisión casi total de su contrato colectivo de trabajo que incluye 59 puntos, casi todos relacionados con infinidad de violaciones a las claúsulas del citado contrato.

Confiado como estaba que la intervención gubernamental en la mesa de negociaciones le permitiría doblar a la dirigencia sindical y al Comité de Huelga, Carreño López se olvidó que ya va de salida y que, con independencia de la imposibilidad financiera que tiene la UABJO para atender todo el pliego petitorio del sindicato emplazante, y otorgar un incremento salarial superior al tope nacional del 4%, le ganó la soberbia y la altanería para ceder y conceder en lo posible y así justificar una prórroga.

Y el resultado ya está a la vista: una huelga laboral que no se lo esperaba pues, además de haberse atrevido a empeñar la autonomía de la UABJO al gobierno primaveral como ninguno de sus antecesores que asumieron conductas similares lo hicieron con los gobiernos priístas, quiso asegurar estructuras clientelares de cara a la sucesión de rector entrometiéndose en las elecciones de las dirigencias del STAUO y del mismo STEUABJO.

Con el STAUO pudo cumplir su cometido y sin embargo también su descarado patrocinio de la planilla ganadora abrió paso a una disidencia que, aunque minoritaria, ha podido romper con la vieja complacencia de los trabajadores académicos con la rectoría.

En la renovación de la dirigencia del STEUABJO obtuvo un resultado similar: salió avante con la planilla que hoy integra el Comité Ejecutivo, pero también alentó, sin proponérselo, la emergencia de un sector disidente de la dirigencia sindical.

Su problema ahora es que su intervencionismo en la vida interna del STAUO y el STEUABJO empoderó a algunos liderazgos que en la coyuntura del relevo rectoral y el propio estallamiento de la huelga intentarán “agudizar las contradicciones” para debilitar la capacidad de interlocución de Carreño con el gobierno primaveral en la definición del candidato oficial a la rectoría.

Tres personajes aparecen en escena en esta parte: de un lado Julio Mora, presidente del Comité de Huelga y, por su condición de docente en la FCA, también trabajador académico afiliado al STAUO.

Pero Julio Mora, Contador Público, es también interlocutor oficioso del Secretario de Finanzas del gobierno del Estado, Farid Acevedo, que a su vez también aspira a la rectoría, pero hasta ahora pareciera estar más en la ruta de apoyar al exsecretario General de la UABJO, Enrique Martínez Martínez.

Desde que Carreño fue electo rector interino por el Consejo Universitario en abril del 2022, Martinez se asumió como su heredero natural al punto que durante el primer tramo del rectorado de Carreño , su viejo amigo hizo las veces de asesor plenipotenciario. Y hubo señales de sobra para pensar que ese era el pacto: su hermano Rafael Martínez fue designado secretario de Finanzas, desde la rectoría se operó y financió la elección a modo de su relevo en la Secretaría General del STAUO, y en la contienda para la dirección de la facultad de Medicina la doctora Beatriz García Estrada fue ungida como candidata oficial de la rectoría por recomendación de Enrique Martínez.

Sin embargo, a finales del año pasado, este pacto se fisuró al grado que el pasado fin de semana, cuando la asamblea del STEUABJO votó por el estallamiento de la huelga, Cristian Carreño montó en cólera y, según testigos presenciales, lanzó algunos improperios en contra de Martínez.

Los dados ya están tirados y ahora habrá que estar atentos a los arreglos o desarreglos que ocurran, tanto en la parte estrictamente laboral como en la política dentro y fuera del campus universitario. Porque en todo estos jaloneos no debe perderse de vista que el gobierno primaveral, aún es un actor secundario. Todavía.

Leave a Reply