- La Red Oaxaqueña por el VIH comenzó la distribución de autopruebas en distintas regiones del estado para facilitar diagnósticos oportunos, principalmente entre jóvenes y poblaciones históricamente vulneradas. Activistas advierten que el miedo, la desinformación y la discriminación continúan retrasando la atención médica.
Karen Rojas Kauffmann/
Tuxtepec, Oax.- La posibilidad de conocer un diagnóstico de VIH desde casa, de manera confidencial y en pocos minutos, es posible gracias a la Red Oaxaqueña por el VIH, una organización de la sociedad civil que actualmente distribuye autopruebas en las distintas regiones del estado con el respaldo de colectivos nacionales y organismos especializados como Gilead Sciences una empresa biofarmacéutica internacional, que tiene una presencia constante en Oaxaca mediante la investigación clínica y el suministro de medicamentos de patente de alta especialidad.
La iniciativa busca reducir una de las principales barreras históricas en torno al VIH, el miedo a realizarse una prueba en instituciones de salud debido al estigma, la discriminación o la falta de acceso en municipios alejados.
“Esta prueba es justamente como una prueba de embarazo o como las autopruebas de COVID. Las estamos brindando para que las personas se la puedan llevar a su domicilio y, en la tranquilidad y confidencialidad de su casa, puedan detectar si tienen o no VIH”, explicó Koko Lozada Carrasco, Coordinadora General de la Red en entrevista para EL MUROMX.
La estrategia comenzó a implementarse en municipios de distintas regiones del estado, entre ellos Tuxtepec, Loma Bonita, Oaxaca de Juárez, Santa Lucía del Camino, Puerto Escondido, Río Grande y Tlaxiaco. De acuerdo con la organización, hasta el momento se han distribuido alrededor de 150 pruebas rápidas.
En Tuxtepec, aunque únicamente dos personas solicitaron la autoprueba, uno de los resultados fue reactivo. Para las activistas el dato refleja la necesidad de ampliar el acceso al diagnóstico temprano y reforzar las campañas de prevención.

“Nos da un panorama de lo preocupante que puede ser que las personas no se detecten a tiempo”, señaló Koko Carrasco, al destacar que la persona con resultado reactivo ya fue canalizada para recibir tratamiento antirretroviral y acompañamiento médico.
La detección oportuna del VIH es considerada una herramienta clave para garantizar el derecho a la salud y evitar complicaciones asociadas a diagnósticos tardíos. Diversos organismos internacionales han señalado que el acceso temprano a tratamiento permite a las personas mantener una buena calidad de vida y disminuir significativamente la transmisión del virus.
En México, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) aprobó oficialmente el uso de autopruebas para detección de VIH en enero de 2024, como parte de la implementación de la Norma Oficial Mexicana NOM-010-SSA-2023. La medida fue presentada como una estrategia para ampliar el acceso a diagnósticos en poblaciones en situación de vulnerabilidad y facilitar servicios de salud libres de estigma y discriminación.
De acuerdo con datos del Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH y el Sida (Censida), en México viven aproximadamente 370 mil personas con VIH y tres de cada diez desconocen su estado serológico.
La Red Oaxaqueña por el VIH advirtió que una de las principales problemáticas continúa siendo la falta de información sobre el virus y la persistencia de prejuicios sociales que inhiben a muchas personas de acercarse a servicios médicos.
“No hay otra forma de saber si tienen o no VIH si no es con una prueba”, señaló la coordinadora de la Red. Las autopruebas funcionan mediante una pequeña muestra de sangre capilar obtenida con una lanceta, similar a las pruebas rápidas de glucosa. El procedimiento tarda menos de diez minutos y el kit incluye materiales desechables e instrucciones para su aplicación.

Organizaciones civiles han insistido en que este tipo de herramientas pueden ser fundamentales para acercar servicios de salud sexual a personas jóvenes y poblaciones que históricamente han enfrentado mayores niveles de discriminación en los sistemas de salud.
Según la Red Oaxaqueña por el VIH, la mayoría de las personas que han solicitado las pruebas en Oaxaca son jóvenes menores de 30 años. En regiones como la Cuenca y la Costa predominan hombres, mientras que en Valles Centrales también se ha observado un incremento en la participación de mujeres interesadas en conocer su estado serológico.
La organización señaló que, además de la detección, el objetivo es fortalecer la prevención y promover prácticas de sexo protegido, así como combatir la desinformación que aún persiste alrededor del VIH.
Aunque los tratamientos antirretrovirales han transformado el pronóstico de vida de las personas con VIH en las últimas décadas, las activistas sostienen que el acceso desigual a información, pruebas y atención médica continúa siendo un desafío en estados con altos niveles de marginación y dispersión territorial como Oaxaca.
En ese contexto, la implementación de autopruebas representa no sólo una alternativa sanitaria, sino también una estrategia enfocada en garantizar privacidad, autonomía y acceso oportuno a servicios de salud para poblaciones que históricamente han enfrentado exclusión y discriminación.


