Fuera de Cuadro
Ana Luisa Cantoral
Ana Luisa Cantoral es periodista con 25 años de experiencia en investigación y análisis informativo. Especializada en temas sociales, políticos y de salud pública, ha desarrollado una trayectoria en periodismo de denuncia y crónica deportiva. Su trabajo se distingue por el rigor, la claridad y el compromiso con la información..
El Gobierno de Oaxaca anunció este miércoles un nuevo paso para fortalecer la protección de niñas, niños y adolescentes: un diagnóstico y costeo de la capacidad operativa de la Procuraduría de Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de Oaxaca (PRODENNAO), realizado con el acompañamiento de UNICEF.
El gobierno estatal presentó el ejercicio como un avance y destacó que Oaxaca es la primera entidad del país en generar y presentar sus resultados. UNICEF, informó, reconoció el compromiso de la administración estatal con la defensa de los derechos de la infancia.
El anuncio, sin embargo, evidencia la realidad que va más allá del discurso institucional, el propio Gobierno reconoce que necesita fortalecer personal, recursos materiales, financieros y técnicos para mejorar la capacidad de respuesta de la Procuraduría.
Y mientras se diagnostica cómo fortalecer esa capacidad, en las calles el problema continúa.
En 2024, una brigada gubernamental detectó 204 niñas, niños y adolescentes en situación de trabajo infantil en calles del Centro Histórico y el Zócalo de Oaxaca. De ellos, 163, ocho de cada diez, eran de origen chiapaneco.
Dos años después, la presencia de menores trabajando o pidiendo dinero en cruceros y calles es visible.
La autoridad también ha informado sobre campañas, brigadas interinstitucionales y una nueva Ruta de Identificación, Atención y Canalización de Casos de Trabajo Infantil.
Pero el nuevo comunicado no aporta información sobre el destino de aquellos 204 menores, por ejemplo, cuántos dejaron esa actividad, cuántos regresaron, qué atención recibieron sus familias o qué seguimiento se les dio.
Tampoco informa cuánto costará fortalecer la PRODENNAO, cuántos recursos adicionales requiere ni cuánto presupuesto se ha destinado hasta ahora para atender específicamente la explotación laboral y la trata de niñas, niños y adolescentes.
El diagnóstico anunciado con UNICEF puede ser una herramienta útil para mejorar la política pública, pero un diagnóstico no sustituye los resultados que deben producir las instituciones encargadas de proteger a la infancia.
En tanto el Gobierno avanza en diagnósticos, presupuestos y planes, hay una realidad que no necesita ser diagnosticada, niñas y niños siguen frente a los automóviles, establecimientos, en cruceros, vendiendo mercancía o pidiendo dinero.
El verdadero avance estará en que algún día, ya no estén ahí.


