- La comunidad exige resolver el conflicto agrario con Villa Sola de Vega antes de continuar la construcción del megaproyecto; el gobierno de Oaxaca sostiene que no está obligado a consultarla porque la obra se ubica en territorio solteco.
Karen Rojas Kauffmann/
Oaxaca de Juárez.– La asamblea de San Vicente Coatlán exigió a la presidenta Claudia Sheinbaum suspender la construcción de la presa Mujer Solteca y atender la disputa agraria con Villa Sola de Vega. La exigencia precedió a una reunión con funcionarios federales y estatales, realizada el 11 de octubre, en la que comuneros denunciaron que los trabajos comenzaron sin consultar a su comunidad.
El reclamo vincula la defensa del territorio con la participación comunitaria y la seguridad de sus autoridades. Según información publicada por el reportero Juan Carlos Zavala, el Comisariado de Bienes Comunales presentó el 27 de agosto una solicitud de atención al conflicto. La comunidad señaló que no recibió respuesta y denunció vulneraciones a sus derechos de petición y audiencia.
Ante la omisión, la asamblea acordó convocar a autoridades federales y estatales. También anunció acciones jurídicas y sociales para defender su territorio e informó que pidió la intervención de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para proteger la vida e integridad de sus representantes. La fuente consultada no documenta una resolución de ese organismo sobre la solicitud.
En la reunión del 11 de octubre, los comuneros exigieron atender primero la disputa territorial y los compromisos pendientes relacionados con la autopista Barranca Larga–Ventanilla. Cuestionaron que el gobierno acudiera a presentar información sobre la presa cuando, según denunciaron, su construcción ya había comenzado. También expresaron preocupación por posibles afectaciones al río y a los animales.

Las autoridades de San Vicente Coatlán advirtieron que la construcción de la presa “Mujer Solteca” puede provocar una confrontación interna en su comunidad y con el municipio Villa Sola de Vega a causa del conflicto agrario que continúa vigente.
El secretario de Gobierno, Jesús Romero López, sostuvo que no existe obligación jurídica de consultar a San Vicente Coatlán porque la obra se construye en territorio de Sola de Vega. Ofreció trasladar la petición de que acudan titulares federales y gestionar información sobre los compromisos carreteros. Respecto de las obligaciones estatales, aseguró que el drenaje y la planta de tratamiento pendientes concluirían en diciembre.
La posición gubernamental tiene como antecedente el proceso de consulta que las autoridades reportaron para el proyecto. En enero de 2026, durante la comparecencia de Romero López ante el Congreso local, el gobierno de Oaxaca informó que participaron más de 40 comunidades y que la aprobación fue unánime; sin embargo la denuncia de San Vicente Coatlán plantea su propia exclusión del procedimiento.
La construccuón de la presa también enfrenta cuestionamientos ambientales. El 25 de septiembre, la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA), un organismo de cooperación entre México, Estados Unidos y Canadá, informó que recibió la petición SEM-26-009, presentada por una organización mexicana que solicitó proteger su identidad. El proyecto busca suministrar agua potable a Oaxaca.
La organización denunció que la construcción comenzó el 10 de junio sin aprobación de la manifestación de impacto ambiental regional. Señaló además deficiencias en la evaluación de especies protegidas, caudal ecológico y riesgos sísmicos, así como falta de respuesta a una solicitud de consulta pública.
La CCA anunció una revisión inicial para determinar si la petición reúne los requisitos del mecanismo previsto en el T-MEC, sin embargo, su recepción no acredita las irregularidades denunciadas por la asamblea ni constituye una orden de suspensión. En San Vicente Coatlán, la exigencia sigue centrada en detener la obra y obtener una respuesta al conflicto territorial y a la falta de consulta que denuncia la comunidad.


