- En su cuarta edición, el programa Ecotech del CBTis 107 de Tuxtepec amplió su cobertura a colonias y superó su meta de recolección; especialistas advierten que el manejo inadecuado de residuos electrónicos sigue representando riesgos para la salud y el medio ambiente.
Karla Arrazola/
Tuxtepec, Oax.- Mientras Oaxaca enfrenta un crecimiento sostenido en la generación de residuos electrónicos y persisten prácticas como la quema de aparatos en comunidades donde no existen mecanismos adecuados de disposición, estudiantes, docentes y ciudadanía del municipio de Tuxtepec, impulsan una alternativa local para reducir el impacto ambiental de estos desechos. Por cuarto año consecutivo, el Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios (CBTis 107) realiza el programa Ecotech, una estrategia de recolección de basura electrónica que este 2026 incorporó por primera vez centros de acopio en colonias de la ciudad y logró superar su meta anual desde el primer día de actividades.
La iniciativa, que comenzó como un ejercicio escolar de educación ambiental, evolucionó hasta convertirse en una red comunitaria de acopio que involucra a estudiantes, vecinos, instituciones educativas y empresas recicladoras especializadas. De acuerdo con Juan Manuel Lezama Vázquez, responsable de esta edición, la meta para este año era alcanzar entre nueve mil y diez mil artículos electrónicos recolectados; sin embargo, únicamente con la jornada dirigida al alumnado se contabilizaron más de 11 mil 200 objetos en desuso. Entre los materiales recibidos se encuentran teléfonos celulares, computadoras, televisores, electrodomésticos, cargadores, cables, motores, refrigeradores, impresoras y otros equipos con componentes eléctricos o electrónicos.

La edición 2026 incorporó una nueva modalidad de participación comunitaria mediante la instalación de 22 centros de acopio distribuidos en colonias de distintas zonas de Tuxtepec. A diferencia de años anteriores, los residuos ya no tienen que trasladarse al plantel educativo, sino que son recolectados directamente en cada punto mediante una logística coordinada entre estudiantes, representantes vecinales y la empresa encargada del reciclaje. Esta estrategia busca facilitar la participación ciudadana y ampliar el alcance del programa más allá de la comunidad escolar.
Datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) estiman que en México se generan más de 1.1 millones de toneladas de residuos electrónicos cada año, muchos de ellos con componentes que contienen plomo, cadmio, mercurio y otras sustancias potencialmente peligrosas para la salud humana y los ecosistemas cuando no reciben un tratamiento adecuado.
Wilber Eduardo Ramírez Rodríguez, representante de la empresa recicladora que colabora con el proyecto, explicó que uno de los principales retos sigue siendo la disposición final de estos residuos en comunidades donde aún son quemados o depositados en tiraderos a cielo abierto. Según señaló, esta práctica libera gases contaminantes y favorece la filtración de metales pesados al suelo y al agua, afectando el derecho de las personas a vivir en un ambiente sano. Añadió que actualmente trabajan con entre 50 y 60 instituciones educativas en distintas regiones de Oaxaca, aunque reconoció que la cobertura sigue siendo limitada frente a la magnitud del problema.

De acuerdo con estimaciones de la empresa participante, tan sólo las actividades desarrolladas en años anteriores en la región permitieron retirar decenas de toneladas de residuos electrónicos de calles, hogares y espacios de disposición inadecuada. El año pasado, señaló, se recolectaron más de 30 toneladas vinculadas a las acciones impulsadas desde el CBTis 107 y otras escuelas participantes.
Iniciativas como Ecotech buscan atender desde el ámbito local una problemática global que combina educación ambiental, participación ciudadana y responsabilidad compartida. Para sus impulsores, la recolección de basura electrónica no sólo implica retirar objetos en desuso, sino prevenir riesgos ambientales que pueden afectar a las comunidades durante años cuando estos residuos terminan quemados, enterrados o abandonados en espacios públicos.


