Mecánica de la Censura

José Soto: el ogro filantrópico

El cacique cañero en los últimos 20 años pasó del PRI represor de José Murat, a la izquierda como negocio a través de ex Convergencia. Ha mantenido el control sobre dicho partido que se ha convertido en una franquicia familiar a pesar de las derrotas electorales por sus imposiciones. La lista de ex cercanos que han dejado su proyecto es amplia..

27 abril 2012

ANTONIO MUNDACA/ @amundaca

 Tuxtepec, Oaxaca.- José Soto Martínez ha sido uno de los políticos más camaleónicos de las últimas dos décadas de la cuenca. Sobre su carrera política pesan los contrastes, las traiciones; un férreo cacicazgo en las filas cañeras, dentro de las cuales –refieren fuentes del gremio- desató una feroz persecución contra sus críticos y detractores, a algunos de los cuales reprimió y encarceló con el consentimiento de los ex gobernadores priistas, José Murat y Ulises Ruiz.

Pasó de ser el líder del PRI municipal de Tuxtepec y secretario de la Unión Local de Productores de Caña de Azúcar, a ser el poseedor fáctico de un partido en ciernes que había sido fundado como tal en 1999 por miembros de la sociedad civil, antiguos miembros del PRI y otras fuerzas políticas como Dante Delgado Rannauro, ex Gobernador Veracruzano. Con quien haría del partido un gran negocio desde el 2007 cuando dejó al PRI después de ser diputado local, federal, aspirante a la presidencia municipal de Tuxtepec y subsecretario de economía bajo esas siglas.

Constancia de esto han sido sus andanzas entre distintitas líneas políticas de las cuales ha sabido salir bien librado. Anteponiendo su poder económico, manejando colaboradores y aliados como artículos desechables, según han referido ex adeptos a la causa sotista. Rodeado siempre de personajes cercanos al poder que lo han mantenido en la impunidad y han permitido que Convergencia sea un partido en Tuxtepec señalado por el clientelismo hacia su persona. Lo que ha provocado año con año desbandas de antiguos colaboradores.

Cercanía con el poder que ha permitido, a decir de sus detractores, que amasará una cuantiosa fortuna al filo de la ley y pudiera reciclar un capital político que se le ha ido desgastando con los años ante su personalidad estricta de ex soldado. Capital político que se ha mantenido a pesar de las constantes derrotas protagonizadas por sus candidaturas e imposiciones, las cuales refieren los propios convergentes ha impedido renovar los cuadros de su partido, hecho que ha impedido a la agrupación política de ex Convergencia crecer a la par de una candidatura ganadora como lo fue la de Gabino Cué en 2010, a pesar de que compartir el mismo origen partidista.

 

 El precio del patrocinio

El 22 de julio del 2010, al ser cuestionado por Noticias sobre si podría ser un personaje que afectaría el triunfo de Gabino Cué por su historia de claroscuros, respondería “no afecté a Gabino, al contrario lo financié y apoyé con programas para llevarlo al poder”, en estas palabras lanzaría Soto Martínez al gobernador electo el pago de facturas a cambio de un “patrocinio económico”, anunciando la venia de poder que podría corresponderle en el nuevo gobierno.

Días después, su hijo Ulises Soto se convertiría en uno de los dos representantes de la Cuenca en el gabinete ampliado, con la cartera de Director del Consejo Estatal de los Sistemas Producto en Oaxaca, el 3 de diciembre del 2010 afirmaría a Noticias la líder regional de la CNC, Emma del Carmen Hernández, que dicho cargo debía ser designado por los titulares del sistema producto y no por orden directa, acusarían al interior de Convergencia de chantaje por parte de José Soto como reclamo de cuotas de poder al nuevo gobierno.

En la memoria gráfica de los medios regionales quedó una declaración emitida por el patriarca convergente, a una estación radiofónica, luego de la designación de José Manuel Barrera Mojica, “que nos evite la pena de correrlo como se saca a un borracho de una cantina”, fue la amenaza pública hecha en alusión a la posibles asistencias de Barrera Mojica a un acto político donde asistiera el candidato de la coalición a la gubernatura de Oaxaca, Gabino Cué Monteagudo. Ese 2 de junio, José Soto también echaría pestes en contra de la dirigencia estatal del PRD, por haber impuesto a un candidato priísta y sostuvo: El PRI tiene dos candidatos en Tuxtepec, pues Barrera Mojica sigue siendo de ese partido. El clan Soto no iría a la apertura de campaña de Barrera Mojica, pero habría logrado poner dentro de la administración municipal a dos alfiles que lo abandonaría para hacer equipo con Paco Niño Hernández: el agente de San Bartolo, Elpidio Mora y al asesor de Beneficiadora y Comercializadora de Hule de Oaxaca (Bychosa), Pablo Flores Sarmiento.

 

El reciclaje

“Yo ya no soy priísta, mi hijo José Soto Martínez junior sí, y trabaja en Veracruz con mi compadre Fidel Herrera Beltrán, pero como hasta Fidel ya lo declaró, lo familiar y el partido es aparte; Fidel es mi compadre, es mi amigo, pero es priísta y yo no, tengo mi convicción firme”, declaró José Soto Martínez el 22 de julio del 2010 a Noticias. Entonces reconocía su cercanía con Herrera Beltrán con quien medios veracruzanos lo ligaron además del compadrazgo por fungir como un presunto prestanombres. Entonces Fidel Herrera todavía no era ligado con el crimen organizado como sucedió el 16 de diciembre del 2011, cuando 14 testigos protegidos señalaron al ex gobernador veracruzano de haber fortalecido y protegido a grupos delictivos, según una nota publicada en el Excelsior y firmada por Raúl Flores.

El José Soto que se fue del PRI apelaría desde hace 5 años a un discurso donde olvida a la corrupción del partido del que formó parte por varias décadas hasta que intentaron dejarlo fuera de la repartición del pastel, afirmaron fuentes que integraron el grupo de priistas que se convirtió en disidencia antes de aliarse el partido político Convergencia.

Entonces Movimiento Ciudadano necesitaba empuje y feudos. José Soto Martínez se apuntó como voz representativa, le invirtió su capital político usando los sectores productivos y lo más importante, su capital económico. Se convirtió en la figura representativa de los naranjas, que apenas habían conocido la victoria en los procesos electorales de 2001 y 2002, con perfiles ciudadanos, las presidencias municipales de las capitales de los estados de Veracruz con Reynaldo Escobar Reyes en Xalapa y Gabino Cué Monteagudo en la ciudad de Oaxaca. José Soto Martínez intentaría en 2004 y 2007 la presidencia tuxtepecana y en 2009 la diputación federal, en ninguna pudo ganar.

A finales del 2008, miembros de Convergencia lo señalarían de haberse apropiado del partido en el municipio y la región por mandato estatal y nacional, sin tomar en cuenta al Comité Directivo Municipal, el trueque a cambio habría sido la inversión monetaria para la elección de Gobernador, operada por Benjamín Robles Montoya, acallaría dicho problema con el nombramiento meses más tarde de su hijo Ulises Soto como presidente del Comité Municipal Convergente

En 2010 fue su propio hijo a quien intentó imponer como candidato a la presidencia municipal de Tuxtepec. Al no lograrlo fraguo ataques contra el Doctor José Manuel Barrera Mojica con el peor de los argumentos: no era alguien de izquierda, recién venía del PRI. Soto tenía entonces 3 años fuera de las siglas del tricolor, sin embargo los mismos modos.

Ese año se dio el cisma con Francisco Niño Hernández a quien había impulsado para la diputación local e hizo precampaña con el bloque sotista. De última hora, Ángela Hernández Solís fue elegida candidata por cuota de género. La mamá de Paco Niño ganaría la elección por el distrito XVIII. José Soto exigió entonces la declinación. “Yo te hice diputado” le reprocharía a Niño Hernández. La fractura estaba dada. Paco Niño se uniría a una larga lista de ex sotistas que acabarían siendo bloqueados del proyecto del Ogro filantrópico de la cuenca, se uniría una extensa lista de defraudados por “el negro José”: Pedro López, Germán Archila, Daniel Terrero, Lupita Santos, Enrique Vidal, Sergio Garza Vargas, Job Prieto, Esperanza Mora, Elpidio Mora, Pablo Flores, Omar Perez y Silvino Reyes Tellez.

El José Soto del 2012 llegó de rebote aparente a la candidatura por la diputación federal por el distrito 01. Aspiraba a ser candidato a senador y para lograr la candidatura traicionó a su compadre Benjamín Robles Montoya. Mediante argucias de partido, en la mesa fue designado candidato, el premio de consolación han referido fuentes internas tiene como negociación incluso con su derrota, poner como candidata a la presidencia municipal de Tuxtepec por las izquierdas en el 2013 a Guadalupe García Almanza como primera opción o su hijo Ulises Soto como comodín.

 

 

 

 

 

EL DATO

 

El ogro filantrópico fue un término acuñado y usado por Octavio Paz en varios de sus ensayos, para definir el viejo sistema del PRI tras 70 años en el poder federal; en ciencia política se usa para representar el crecimiento monstruoso del Estado, es la causa y expresión de los males. La tiranía del que cree que ayuda a otros pero se sirve así mismo y a sus cómplices.

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