AMOR DE CABARET

El escriturador

En la opinión pública se pensó que podría ser un nuevo asesor a pesar de filiación al PRI y la ola de escándalos que lo exiliaron de Acatlán y para después  ser incrustado en  2015 a la Comisión para la Regularización de la Tenencia de la Tierra (Corett) hoy denominado Instituto Nacional del Suelo Sustentable (Insus), que acabo siendo la misma gata solo que revolcada: negocio con la escrituración de colonias irregulares.

ANTONIO MUNDACA

Nicolás Villalba Argüello ex presidente de malos recuerdos en Acatlán de Pérez Figueroa en el trienio 2008-2010 fue visto varias veces cercano al presidente electo Fernando Dávila durante el proyecto que esté denominó  “la casa del pueblo” ¿qué hacía ahí?, hoy ante los hechos ocurridos con la escrituración de colonias durante la llegada del gobernador Alejandro Murat dicen los mal intencionados que el motivo se trató llanamente  de negocios a escalas millonarias, no podría ser de otra manera precedido de su historial , el negocio de  legalizar la tierra de los desposeídos, que de aportación por acceder a sus papeles  iban a hacer un tremendo tamalito.

Al principio fue extraña la cercanía de Villalba Arguello porque durante la elección fue visto merodeando las casas de campaña de Silvino Reyes y la de Paco Niño, su presencia se incrementó después de la toma de protesta como presidente municipal de Fernando Dávila, de hecho estuvo en primera fila en dicha ceremonia y después ya como administración en funciones se le vio de manera insistente en varios eventos organizados por el gobierno municipal, se le vio en sesiones de cabildo, pegado como una sombra a la puerta de presidencia.

 En la opinión pública se pensó que podría ser un nuevo asesor a pesar de filiación al PRI y la ola de escándalos que lo exiliaron de Acatlán y para después  ser incrustado en  2015 a la Comisión para la Regularización de la Tenencia de la Tierra (Corett) hoy denominado Instituto Nacional del Suelo Sustentable (Insus), que acabo siendo la misma gata solo que revolcada: negocio con la escrituración de colonias irregulares.

Este “negocio” dicen lo anduvo ofreciendo a varios candidatos y al final fue con Fernando Dávila donde porque poco pega el chicle sino es porque el gobernador oaxaqueño se enteró a tiempo de la jugada donde pretendió involucrar o involucró, ya no sabemos si con permiso o autorización del munícipe: pretendió Villalba no interviniera en la escrituración 5, 506 escrituras el gobierno del estado a través de la Comisión para la Regularización de la Tenencia de la Tierra (CORETURO) y poner en orden todo con un notario privado. Imagínese el agandalle.

 El negocio estaba en que por cada escritura las personas pagarías 800 pesos más de los que les costaría con la dependencia estatal cuyo costó promedio es de 1 mil 500 pesos,  haciendo cuentas Villalba y compañía pretendían embolsarse la nada despreciable cantidad de 4 millones 404 mil 800 pesos a costa de las personas necesitadas según consta en una versión manejada por el periódico Noticias , al final CORETURO por órdenes del gobernador Alejandro Murat retomó el tema y Villalba tendrá que esperar tiempos mejores para sus negocios de escriturador.

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