CAROLINA MEJÍA
Tuxtepec, Oaxaca.-Así como el zancudo que porta el virus causante del dengue, zika o chikungunya, que se reproduce en los asentamientos de agua y por falta de limpieza, enfermedades propensas a desarrollarse en climas cálidos con humedad y denominadas endémicas, chagas – Trypanosoma cruzi- es un parásito tropical que habita comúnmente en espacios y animales domésticos sin sanear, tanto en colonias del casco urbano, como en las comunidades de la región Cuenca, sin embargo, el conocimiento de la existencia de esta enfermedad es casi desconocida.
Samuel Villela Bueno Promotor de la Salud de la Jurisdicción Sanitaria número 3 en Tuxtepec señaló que la enfermedad del chagas tiene una tendencia a ir en aumento en la región según los registros obtenidos en la jurisdicción.
Hasta hace dos años se detectó el fallecimiento de un habitante de la colonia La Mina en Tuxtepec, a causa de la enfermedad de chagas, y que presentó inflamación de los intestinos y del órgano del corazón.
El protozoario de chagas, o chinche, es un hematófago, se alimenta de sangre, que habita en animales domésticos como perros y gatos, pollos, así como objetos de madera. La enfermedad se transmite al humano por las heces de la chinche.
Los síntomas que presenta la persona contagiada con esta enfermedad, son hinchazón de ojos, aunado a fiebre e irritación de la piel parecido a los piquetes de mosquito. Esto cuando la enfermedad es moderada y crónica.
Este parásito algunas veces puede vivir silenciosamente en la persona hasta décadas, y sin presentar síntomas. En los casos sin detectar o tratarse puede provocar insuficiencia cardíaca congestiva causando muerte repentina.
Villela Bueno explicó que la prevención e información es crucial para este tipo de enfermedad, y que como promotor de salud tiene la tarea de concientizar sobre la importancia del cuidado de la salud individual, así como la limpieza regular de espacios dentro y fuera de las viviendas, el baño de animales doméstico por lo menos una vez a la semana, y mantener en su sitio a los animales de corral como pollos, palomas, conejos.
La enfermedad solo es diagnosticada y detectada por un médico profesional, y se controla con medicamento especializado.


