AMOR DE CABARET

El regenerado

*A Rey Morales le bastó firmar en marzo un acuerdo de unidad -donde fue el más abucheado en la ciudad de Oaxaca porque conocen su lamentable historial en la izquierda- para ahora ser un referente de la honestidad política. Divinamente fue perdonado o se hizo Morena de la vista gorda por las acusaciones públicas que recibió Rey Morales -entonces compadre de Amador Jara- de vender candidaturas en la entidad Oaxaqueña

ANTONIO MUNDACA

Hay algo que no cuadra a veces en el discurso de Morena, y es que parece que cuando llegan a ese partido por bendición divina –aunque no legal, ni moral ni éticamente o en congruencia ideológica- a todos se le acaba el estigma de corrupción y quedan perdonados los pecados que hicieron como priistas, perredistas, petistas y demás. El más claro ejemplo de esto es el ex dirigente estatal de Oaxaca del PRD, Rey Morales Sánchez, que fue expulsado de ese partido el 5 de julio de 2017 por apoyar a Andrés Manuel López Obrador.

A Rey Morales le bastó firmar en marzo un acuerdo de unidad -donde fue el más abucheado en la ciudad de Oaxaca porque conocen su lamentable historial en la izquierda- para ahora ser un referente de la honestidad política. Divinamente fue perdonado o se hizo Morena de la vista gorda por las acusaciones públicas que recibió Rey Morales -entonces compadre de Amador Jara- de vender candidaturas en la entidad Oaxaqueña y provocar la desbandada de cuadros en ese partido apenas en el 2013. Y es que las acusaciones de perredistas sobre Rey Morales son extensas, al grado que los ahora ajenos, se burlan diciendo “gracias a Dios que AMLO se lo llevó” como si se tratará de una costra.

Habrá que ver cuánto tiempo pasa para que el nuevo moreno recuerde las viejas prácticas: no respetar encuestas, asambleas, ni a las corrientes internas y sobre todo, como dice su leyenda, estar al servicio del PRI cuando convenga.

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