Adentro de MC, aseguran que la candidata sigue esperando los millones de pesos para moverse, para convencer, para jugar a la democracia y los guardaditos, aunque haya prometido en el comité estatal de MC que tenía para campañear de su propio dinero. Aunque le haya asegurado al presidente municipal que la confianza se la pagaría con votos para la victoria, lo que queda de cierto y comentan dentro de su grupo, es que se reúne a espaldas del presidente, por si le caen algunos recursos, por si tiene que salir corriendo
ANTONIO MUNDACA
Guadalupe Santos Guerrero no perderá la elección a la diputación local, aunque popularmente camine a un desfiladero electoral. La candidata que violentó la ley al declararse “indígena” en el registro ante el IEEPCO, siempre ha ganado perdiendo, al menos esa fue su historia política en el davilismo moribundo, y que intenta repetir en el noeramirismo.
La traición al grupo perredista en 2016 a favor del extinto Fernando Dávila le fue pagada con una regiduría, donde por dos años arrastró la sombra. Ya como regidora, el mismo exmunícipe la acusó, el 15 de mayo de 2017, de “querer enriquecerse con el dinero del pueblo”. Tras exhibirla por corrupción, la funcionaria volvió a besar la mano del edil, y de premio, en la reelección, le dio la coordinación municipal de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), en las arrinconadas y húmedas oficinas de la Piragüa.
A ella, sin embargo, le vino bien la mala suerte del expresidente muerto. Con Fernando Dávila hubiera sido impensable imaginarla de candidata, vestida de naranja bailando tremendos cumbiones en las rancherías.
Tras ser nombrada coordinadora del Comité Municipal de Movimiento Ciudadano (MC) el 10 de marzo de este año, brincó a aspirar por la curul local con el único trabajo o mérito que la venta de humo y la bendición de Noé Ramírez, que perfilado como el mandamás de MC en Tuxtepec, busca hacerse de cuadros aunque con las prisas puedan colarse en sus filas las traidoras y los traidores.
Adentro de MC, aseguran que la candidata sigue esperando los millones de pesos para moverse, para convencer, para jugar a la democracia y los guardaditos, aunque haya prometido en el comité estatal de MC que tenía para campañear de su propio dinero. Aunque le haya asegurado al presidente municipal que la confianza se la pagaría con votos para la victoria, lo que queda de cierto y comentan dentro de su grupo, es que se reúne a espaldas del presidente, por si le caen algunos recursos, por si tiene que salir corriendo, de nuevo, al ver el barco hundiéndose.


