Amor de Cabaret
Antonio Mundaca
Antonio Mundaca estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad Veracruzana. Ha sido becario de la Fundación Gabo y es miembro de la Red de Periodistas de A Pie. Es corresponsal de El Universal, colaborador de Pie de Página, cofundador y reportero de El MuroMx. Obtuvo una mención honorífica en el Premio Nacional de Periodismo 2022 y el Premio Estatal de Periodismo y Derechos Humanos de Oaxaca en 2017.
La renuncia de la senadora Laura Estrada Mauro al Partido Verde para afiliarse de nuevo a Morena, solo es el síntoma final de la plutocracia pobre que gobierna Oaxaca, no sorprende el chapulineo, la utilización de un partido rémora como el Verde para conseguir un objetivo: que el gobernador Salomón Jara tuviera a los dos delfines que más puedan cubrirle sus desfalcos y desvaríos siendo senadores, y le aseguren la impunidad tras el desastre que tienen hecho en Oaxaca. No sorprende el cinismo para usar las instituciones y conseguir el poder por parte de la senadora, es la escuela del tata Salomón, cuyo nepotismo vibra en toda la primavera oaxaqueña y la senadora tuxtepecana exhibe también con que le escarben tantito.
Lo denunciable además de la cuestionable trayectoria legislativa, habiendo sido dos veces diputada local, y donde nadie recuerda una gestión para Tuxtepec o una iniciativa relevante, es el miserabilísmo, la actuación evidente de porrista frente una ciudadanía que ha votado por ella con la esperanza de que las cosas cambien, los políticos y las políticas cambien, pero se vuelven más de lo mismo.

En cada gira que hace el gobernador a los municipios, la senadora Laura Estrada abre su participación convertida en la Directora de los Aplausos, esa figura que en Tuxtepec, conocen bien, porque el difunto presidente Fernando Dávila, elevó al rango de sagrado ya que tenía un funcionario encargado de animar al público, corear su nombre, y cuya función no solo era entretener o lambisconear, sino también hacer creer y transmitir las mentiras oficiales.
“Aplausos para el gobernador, aplausos para el gobernador”, “dependiendo de cuánto aplaudan, será el apoyo del gobernador”, dice en cada evento la senadora, eso y un pobre discurso. Pero parece que sabe el caminito: ensalzar al gober, porque en Morena ya lo dijo el jefe máximo que ahora vive en La Chingada: “ los aliados se eligen con noventa por ciento de lealtad y diez por ciento de capacidad”.


