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  • Tras los hechos violentos del fin de semana, el Gobierno estatal activó un operativo integral con presencia permanente de fuerzas federales y estatales, filtros de seguridad y vigilancia aérea en la región.

Gabriela García/ 

Oaxaca de Juárez.- Con un despliegue de más de mil elementos y la instalación de filtros de control en municipios considerados prioritarios, el Gobierno de Oaxaca intensificó su estrategia de seguridad en el Istmo de Tehuantepec para contener la escalada de violencia registrada en los últimos días. La acción —coordinada entre fuerzas estatales y federales— busca restablecer el orden en una de las regiones más sensibles del estado, donde la quema de vehículos y otros incidentes encendieron las alertas institucionales.

De acuerdo con autoridades estatales, el operativo se activó de manera inmediata mediante la Mesa de Coordinación para la Construcción de la Paz y la Seguridad, lo que permitió reforzar la presencia en puntos estratégicos con sobrevuelos de monitoreo, vigilancia en carreteras y resguardo de zonas comerciales, turísticas y portuarias. La estrategia incluye acciones permanentes en al menos 10 municipios prioritarios, donde se mantiene la presencia de corporaciones mientras se consolidan condiciones de estabilidad.

El gobernador Salomón Jara sostuvo que el objetivo es garantizar la continuidad de las actividades económicas y la tranquilidad social, al tiempo que se mantienen abiertas las líneas de investigación por los hechos violentos recientes. En paralelo, el gabinete de seguridad confirmó la detención de dos personas presuntamente vinculadas con los disturbios, en un intento por enviar una señal de control territorial y capacidad de respuesta.

La ofensiva institucional ocurre en un contexto de tensión regional, luego de que células delictivas provocaran incendios de vehículos en municipios del Istmo, lo que obligó incluso a la suspensión preventiva de clases en algunas zonas. Frente a este escenario, autoridades estatales insisten en que existe “presencia institucional y vigilancia permanente” para impedir que los hechos escalen.

Sin embargo, el reforzamiento también revela la fragilidad de la seguridad en corredores estratégicos del estado. Especialistas advierten que la eficacia del operativo dependerá no solo del despliegue reactivo, sino de la continuidad de las labores de inteligencia, la coordinación intergubernamental y la atención a las causas estructurales de la violencia.