Sociedad y Política
Isidoro Yescas Martínez
Isidoro Yescas Martínez. Maestro en Sociología y analista político. Ha ejercido el periodismo de opinión en diversos medios locales y nacionales. Coordinador del libro No se olvida, el movimiento estudiantil de 1968 en Oaxaca.
La renuncia de Farid Acevedo López como Secretario de Finanzas del gobierno del estado de Oaxaca para participar en la contienda por la rectoría de la UABJO ha roto con el impasse en el que se venían moviendo otros aspirantes, y por el cargo ocupado y su cercanía personal con el gobernador Salomón Jara su destape tiene el aroma de una abierta intervención del gobierno primaveral en un escenario donde no está del todo claro jurídicamente si Acevedo cumple o no con el requisito de una labor ininterrumpida de tres años como catedrático de la facultad de Contaduría. Además, todavía resulta prematuro anticipar si su virtual candidatura tendría un efecto de cargada entre las principales fuerzas político-sindicales que ya desde mayo del año pasado juegan a las vencidas o, por el contrario, será un factor de ruptura y polarización interna.
En cualquier caso, lo cierto es que la amplia cobertura mediática que ha acompañado su renuncia y destape revela que existe un expreso interés oficial para apuntalar su aspiración. Sin embargo, ninguno de los otros aspirantes ni el rector Cristian Carreño –a quien claramente se le fue de las manos el control del proceso–, han reaccionado públicamente ante el arribo no tan sorpresivo del fiscalista Farid Acevedo López.
Con todo, y si se toma en cuenta que desde hace más de dos décadas la rectoría se ha alternado entre el STAUO y el SUMA, con un papel preponderante de las familias y cacicazgos políticos que controlan estos dos sindicatos, es un hecho que cualquier candidatura con sello oficial como la de Farid tendría que considerar a estas fuerzas que, por cierto, ya tiene su avanzada con la Familia Real encabezada por el viejo cacique sindical Abraham Martínez Alavez y el compadre Julio Mora.

Tal vez por eso mismo, pero también porque cualquier error de cálculo político podría descarrilar la intervención gubernamental en el proceso electoral de la UABJO (que formalmente se inicia el próximo mes cuando se integre la Comisión Electoral y se lance la convocatoria) lo que se sabe que ya se está operando desde el Palacio Primaveral es un ronda de entrevistas del gobernador Salomón Jara con los aspirantes mejor posicionados, lo que podría interpretarse en dos sentidos: el jefe político de Farid todavía no toma la decisión final sobre su virtual candidatura y estaría considerando una opción interna, o la ronda de entrevistas es para amarrar declinaciones en la ruta de generar una candidatura oficial única.
En todo caso, y en vías de contar con más información, lo que se observa es que como cartas de la casa todavía vigentes , y que en un hipotético escenario de juego libre se enfrentarían a Farid, son los tres aspirantes del STAUO que nunca tuvieron la voluntad para ponerse de acuerdo en un proyecto unitario: Enrique Martínez Martínez, exsecretario general del STAUO; Luis Alberto Hernández, asesor de la rectoría, y Amilcar Sosa Velasco, Secretario Particular del rector Cristian Carreño.
Hasta ahora ninguno ha cedido en sus pretensiones, pero ya con el factor Farid por delante parece obligado que para volverse competitivos frente a una candidatura impulsada desde el Palacio Primaveral solo queda la ruta de una candidatura opositora única que, además, tenga la capacidad para impulsar una gran alianza interna y un proyecto de Universidad que, entre otros objetivos, se proponga reinstaurar el respeto a la legalidad y a los órganos colegiados ignorados sistemáticamente por Carreño López, y, por supuesto, con metas claras para transitar del viejo y nocivo modelo político de Universidad a uno en donde tengan prioridad la investigación, el desarrollo académico y el compromiso social.
Por lo demás, lo que hoy estamos nuevamente atestiguando con el relevo rectoral de la UABJO es una vieja historia ya conocida en otros sexenios: en el sexenio de Gabino Cué con los amarres tejidos por Jorge Castillo para forzar declinaciones y perfilar como candidato oficial a Eduardo Bautista con la complicidad del rector Eduardo Martínez Helmes. Y con Alejandro Murat para, vía el Consejo Universitario, violar la Ley Orgánica para imponer como rector a Cristian Carreño López.
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P.D. Frente a este ejercicio de análisis crítico ya empezaron las descalificaciones hacia mi persona. Es claro que a más de un aspirante a la rectoría o funcionario de la estructura universitaria y/o gubernamental les resulta incómodo mi trabajo periodístico. Y entonces recurren a los libelos y sacaplanas para intentar censurar la libre expresión. Allá ellos.


