- Lo que no sabe Eduardo Loyo Maza, es que al interior del grupo chesterista, es tratado como cartucho quemado, como una posición incómoda que no suma, y a pesar de ser presentado como candidato propietario a una concejalía, en la documentación oficial del IEEPCO no aparece Eduardo Loyo Maza, ni su esposa, algún hijo o algún vínculo que lo ligue al candidato, como sí lo hicieron otros “cartuchos quemados”.
Antonio Mundaca
En su afán de reconciliarse con los priistas tuxtepecanos que nunca han visto a Jorge Illescas Delgado “Chester” como uno de los suyos, al pertenecer al círculo de Alejandro Murat y no al de Eviel Perez Magaña, el candidato del PRI-PAN a la presidencia tuxtepecana tuvo que aceptar llevar en su planilla a Eduardo Loyo Maza, o al menos eso hizo creerles. Su nombramiento breve, fue el mejor ejemplo de cuotas partidistas regionales en el viejo estilo priista que se resiste a morir.
Eduardo Loyo Maza mostró de credenciales que fue suplente en 2016 del candidato Gabriel Cué Navarro a la diputación local del distrito 02 de Tuxtepec, dirigente del PRI municipal y Coordinador Regional de Microregiones de Sedesol entre el 2015 y 2016, y representante de la Coordinación de la Secretaria General de Gobierno (Segego) en Tuxtepec en 2017, además de que ya fue regidor de patrimonio en 2013-2015 durante el trienio de Antonio Sacre.
Soldado del priismo, soldado del evielismo, siempre listo a lo que digan sus patrones y obtener ganancia de agachar la cabeza por el bien de la patria chica, mientras lo pague el erario, por supuesto, creyó hasta el arranque de campaña que tenía asegurada de nuevo la regiduría si Chester logra el triunfo electoral.
Lo que no sabe Eduardo Loyo Maza, es que al interior del grupo chesterista, es tratado como cartucho quemado, como una posición incómoda que no suma, y a pesar de ser presentado como candidato propietario a una concejalía, en la documentación oficial del IEEPCO no aparece Eduardo Loyo Maza, ni su esposa, algún hijo o algún vínculo que lo ligue al candidato, como sí lo hicieron otros “cartuchos quemados”. En el lugar que habían anunciado como suyo, aparece el exedil tuxtepecano de no muy gratos recuerdos, Salvador Santos Sierra y de suplente, Dan Ahiezer Cobos Salinas, una cuota sentimental de Marcos Bravo.


