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Fuera de Cuadro

Ana Luisa Cantoral

Ana Luisa Cantoral es periodista con 25 años de experiencia en investigación y análisis informativo. Especializada en temas sociales, políticos y de salud pública, ha desarrollado una trayectoria en periodismo de denuncia y crónica deportiva. Su trabajo se distingue por el rigor, la claridad y el compromiso con la información..

El Corredor Zapoteco acaba de toparse con algo más comprometedor que el rechazo de una comunidad, los documentos oficiales contradicen la versión del gobierno.

Jesús Romero López afirmó este lunes que la reunión del 23 de agosto en San Lorenzo Cacaotepec fue una asamblea informativa, con un carácter distinto al de una consulta indígena conforme a la ley, también dijo que el trazo definitivo todavía se desconoce.

Es decir, el documento establece que la reunión fue convocada para llevar a cabo “la etapa informativa del proceso de consulta previa, libre, informada y de buena fe” sobre el Corredor Zapoteco.

Participaron 859 ciudadanos, autoridades municipales y comunitarias, además de representantes de Caminos Bienestar, la Secretaría de Interculturalidad y la Defensoría de los Derechos Humanos.

El orden del día incluyó trayecto y terrenos afectados, impactos ambiental y social, afectaciones a mantos freáticos, análisis deliberativo y toma de acuerdos.

Pero, si el trazo definitivo todavía se desconoce, entonces ¿qué proyecto presentó Caminos Bienestar ante 859 ciudadanos?

Su presentación de julio describe una obra concreta de 70 kilómetros, velocidad de proyecto de 110 kilómetros por hora, 60 metros de derecho de vía, cuatro entronques y una primera etapa con 11 municipios, también muestra una ruta proyectada y enumera las localidades involucradas.

La comunidad escuchó, preguntó y deliberó, el acta registra reclamos por información insuficiente y preocupaciones por mantos acuíferos, biodiversidad, territorio, usos y costumbres.

La Asamblea rechazó el Corredor Zapoteco por mayoría y asentó que la obra afectaría los usos y costumbres de la comunidad. También acordó cerrar el proceso de consulta dentro de la comunidad.

Hoy, la propia comunidad sostiene que defiende agua, tierras agrícolas, patrimonio biocultural y autonomía, y advierte sobre posibles afectaciones a los acuíferos y al campo.

Aquí está el problema, una cosa es cómo califica ahora el gobierno aquella reunión y otra lo que quedó asentado oficialmente.

El gobierno presenta una carretera con longitud, ruta y características técnicas, la comunidad recibe información, pide más datos, delibera y adopta un acuerdo.

Después, el secretario de Gobierno coloca aquella reunión en otra categoría y subraya que el trazo definitivo sigue pendiente.

Aquí está el punto que el gobierno tendrá que aclarar, aunque el secretario de Gobierno reduce la reunión a una asamblea informativa sobre un trazo todavía indefinido, el acta documenta una etapa informativa de consulta previa, con información sobre el proyecto, deliberación comunitaria y un acuerdo formal de rechazo aprobado por mayoría.

Y mientras Romero dice que el proyecto apenas analiza su posible paso por Cacaotepec, Caminos Bienestar ya presentó una carretera de 70 kilómetros, con ruta proyectada, municipios involucrados, cuatro entronques, dimensiones y características técnicas.
Dos versiones. Un mismo gobierno. Y un documento oficial que deja constancia de lo que ocurrió.

El Corredor Zapoteco todavía puede estar en proceso de definición, pero el rechazo de Cacaotepec, en cambio, ya está definido y quedó asentado en un acta y eso también es información oficial.

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