AMOR DE CABARET

El prehistórico

De carácter cambiante, desde su puesto ha sacado esos dotes que aprendió en las cañerías del viejo PRI, que en vez de pactar ha tenido como premisa plata o palo con las comunidades, y al haber poca plata y demasiado poco arte de negociar, ha optado por los palos secos que se han traducido en necedades, desavenencias ,e imposiciones justificadas por una convocatoria de agentes y presidentes de colonia a modo…

ANTONIO MUNDACA

Gaudencio López Solís, Director de Gobernación, Agencias y Colonias del municipio de Tuxtepec, ha desatado –y no controlado, sino puesto leña verde- fuegos que han amagado en quemarle los pies al presidente municipal Fernando Bautista Dávila.

De carácter cambiante, desde su puesto ha sacado esos dotes que aprendió en las cañerías del viejo PRI, que en vez de pactar ha tenido como premisa plata o palo con las comunidades, y al haber poca plata y demasiado poco arte de negociar, ha optado por los palos secos que se han traducido en necedades, desavenencias ,e imposiciones justificadas por una convocatoria de agentes y presidentes de colonia a modo, aunque eso implique abollar el discurso de inclusión y gobierno de la gente del presidente municipal , y peor aún, vaya contra la exigencia de su cargo contemplado en la Ley Orgánica Municipal que le dan la facultad de ser el encargado de “la gobernabilidad del municipio”.

Y es que Gaudencio López fue colocado como Director de Gobernación para ejercer el poder con autoritarismo, y no para ser un interlocutor en las decisiones que ayuden al desarrollo económico y social de las comunidades. Su nombramiento fue de los pocos que -siempre se supo-, estaría en el organigrama municipal desde el momento en que ganó el actual munícipe la silla ejecutiva de Tuxtepec, y se le atribuyó el cargo porque según su propia boca, fue el artífice, -y no solo vocero- de una comisión de enlace, apéndice del PRI que recibió a Fernando Dávila en los momentos oscuros de su retiro del PAN, y cuando “el PRI de los ricos” ungía a Sacre, a Amaro, Cué Navarro y demás, y despreciaban la aspiración Davilista. Así Lopez Solis fue premiado por resucitar a las viejas organizaciones priistas y darle al actual munícipe una trinchera desde la cual comenzó el proyecto de la Fhucupicidad.

Premiado con Gobernación, Gaudencio López abrió dos frentes innecesarios en los últimos dos meses que podrían crecer aunque se intente contener el tema en Agencias Municipales y Colonias con un artilugio llamado “Comisión de Gobernación”, en Santa Úrsula fue avisado de la posible reelección contra regla de Gabino Vicente, su reacción -en vez de negociar o conocer la situación- fue desconocer la legislación e ignorar que constitución política mata convocatoria y dejó crecer un problema por algo tan simple, como el hecho de que política mata legalidad.

Su último descalabro de los muchos que se oye en las comunidades y que pocos se han ventilados en los medios de comunicación, ha sido la necedad del Director de Gobernación de no reconocer el triunfo en el ejido de Los Mangos, de Teresa Clemente Agustín, que como Santa Úrsula, funciona bajo el régimen de “usos y costumbres”.

Y la cereza aún más amarga es que Gaudencio López ha encendido la mecha al entrar en temas de Equidad y Género, e impedirle su reelección a una mujer de origen indígena a pesar de la voluntad popular, y peor aún operando con recursos municipales para imponer a alguien cercano a la Fhucup.

La Gobernabilidad de Tuxtepec en manos de Gaudencio López recuerda mucho a la forma en que operaba el PRI de la prehistoria, pero con una efectividad envejecida, y peor aún la religiosa y social y costumbrista gobernabilidad de agencias y colonias en manos de un Lutero que entiende la política a palos.

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