AMOR DE CABARET

El huevero

Benjamín Tomas Miguel, el poderoso líder de ambulantes de la Unión General Obrera Campesina y Popular (UGOCP) “Ing. Margarito Montes Parra” que controla buena parte del comercio informal de la ciudad desde hace varios años, anda dándole de sus huevos a habitantes de colonias de Tuxtepec.

ANTONIO MUNDACA

Benjamín Tomas Miguel, el poderoso líder de ambulantes de la Unión General Obrera Campesina y Popular (UGOCP) “Ing. Margarito Montes Parra” que controla buena parte del comercio informal de la ciudad desde hace varios años, anda dándole de sus huevos a habitantes de colonias de Tuxtepec.

No se trata de un albur cuenqueño. Literalmente, el ex Regidor de Obras Públicas del trienio de Antonio Sacre Rangel y hoy activo político del davilismo, se promueve en redes sociales entregando un cono de huevo a personas de escasos recursos, “hemos estado haciendo unas gestiones, y hoy nos sale este apoyo”, dice en un video institucional el líder social.

Para rematar, y en ese tono que caracteriza al líder social, le dice a los beneficiados de su dadivosa aportación, “Vénganse por los huevos, para hacerse una salsa a la mexicana”. Loable la labor. Pero el frijol en ese arroz “con huevos” es el uso clientelar de la pobreza. Lo condenable es el lucro con el hambre desde una posición donde pueden hacerse proyectos cuyo monto se ignora, “gestiones a credencial de elector” en las colonias 12 de julio, Linda Vista, 10 de abril y las que se acumulen. Lo lamentable es la exhibición de la pobreza, donde vemos que familias enteras o personas discapacitadas tienen que conformarse con un producto básico de 50 pesos el cono, mientras el benefactor y líder social amasa una fortuna inmensa, precisamente a costa de la necesidad y de un sistema que premia a los que pueden gestionar huevos, sin revelar de qué programa de Sagarpa vienen, o si esa gestión tuvo la transparencia para beneficiar a todos los posibles involucrados con algo más que la dádiva lastimera.

Muchas de esas personas de escasos recursos nunca verán ese video o no podrán hacerse estas preguntas de buena fe. Mientras eso pase, tendrán que disfrutar por necesidad -sin duda-, de los huevos de Tomas Miguel.

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