AMOR DE CABARET

El pediche

Quiso pedir regidurias esperanzado en que hace un año, cuando Fernando Dávila fue candidato  agarró personajes escabrosos y de reputación dudosa, pero entonces Fernando Dávila no tenía el poder para querer elegir a los suyos. Jara quiso pedir regidurías y la diputación local, pero no sabía que Dávila quiere hacer a como dé lugar candidato a Marcos Bravo y Regidores a aquellos que estuvieron en el origen de su proyecto.

ANTONIO MUNDACA

Salomón Jara Cruz es el villano que sacrificará el davilismo para justificar su retorno al PRI. Sobre él caerán las acusaciones de frenar el crecimiento político de Fernando Bautista Dávila en el Movimiento de Regeracion Nacional (Morena) y la oportunidad de que Tuxtepec cuntinúe como un bastión de izquierda, y en cierta medida, Salomón Jara se lo ha ganado, ha sido voraz siempre. Pero su voracidad tiene un origen parecido a lo que sucede en el actual gobierno municipal de Tuxtepec, todo para el ganador, todo para quien tiene el sarten por el mango. Él le entregó el poder a Karina Barón en Tuxtepec para hacer naufragar a Irineo Molina. Él negocioó con Benjamin Robles posiciones de poder en otras regiones del estado después del acuerdo nacional de que irían en coalición los partidos donde ellos mandan.

Él desestabilizó a las tribus para premiar a sus leales aunque no tuvieran otro merecimiento ante la sociedad que entregar periódicos de Regeneración. Él le fue limpiando el camino a Fernando Dávila, primero, quitándole a Sergio Fentanez, Horacio Orozco, Roger Gómez y Lalo Ximenez. El hizo crecer al Partido del Trabajo (PT) a nivel local desatendiendo las bases de Morena, un PT que desacostumdado a ser un partido ganador, empezó a cachar lo que podía. Él violentó a todos los aspirantes que Morena exigía como legitimos, su intención era, es apoderarse de las Regidurias de Tuxtepec con personajes no solo de poca solvencia moral, sino con liderazgos oportunistas. Los davilistas dicen que Salomón Jara exigía 7 regidurías y eso le quitaría gobernabilidad a Tuxtepec, -es un argumento de risa, como si los Regidores actuales no fueran un tapete– lo que sí es cierto, es que Salomón Jara quería comerse un pastel que el davilismo empoderado quiere comerse solo. Salomón Jara tiene como oferta menor para quien sea el próximo abanderado de Morena al menos 5 regidurías distribuidas en personajes como Pedro López, Paola Barrera, Gabriel Reyes Bejines, Elías Olivera y Eliseo Santiago, todos ellos con perfiles cuestionados, cuestionables y contradictorios.

Quiso pedir regidurias esperanzado en que hace un año, cuando Fernando Dávila fue candidato  agarró personajes escabrosos y de reputación dudosa, pero entonces Fernando Dávila no tenía el poder para querer elegir a los suyos. Jara quiso pedir regidurías y la diputación local, pero no sabía que Dávila quiere hacer a como dé lugar candidato a Marcos Bravo y Regidores a aquellos que estuvieron en el origen de su proyecto. Salomón Jara es el villano que sacrificará el davilismo para tener la excusa de volver al PRI y eso puede hacerlo porque Morena en Oaxaca tienen en Salomón Jara, un liderazgo no solo acusado de corrupción sino acusado por los mismos morenistas de ser factor de división y venta de candidaturas.

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