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  • La obra de las periodistas Juana García y Diana Manzo documenta las historias de ocho mujeres indígenas y afromexicanas desaparecidas en el estado, así como la lucha de sus madres y familias frente a la omisión institucional, en un contexto nacional marcado por más de 130 mil personas desaparecidas.

Karen Rojas Kauffmann/

Oaxaca de Juarez.– En un país donde las desapariciones continúan acumulándose en expedientes, cifras oficiales y búsquedas interminables, las periodistas oaxaqueñas Juana García y Diana Manzo presentaron el libro Las Ausentes, una obra periodística que reúne las historias de ocho mujeres indígenas y afromexicanas desaparecidas en Oaxaca y expone las heridas abiertas que enfrentan sus familias en medio de procesos marcados por la impunidad, la revictimización y la falta de respuestas institucionales.

La presentación se realizó en el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO), acompañada por madres, hermanas y familiares de las jóvenes desaparecidas, así como por organizaciones civiles y colectivos que han acompañado procesos de búsqueda y defensa de derechos humanos. Durante el encuentro, las familias compartieron testimonios sobre las dificultades que han enfrentado para localizar a sus hijas y hermanas, desde la ausencia de investigaciones diligentes hasta prácticas institucionales que, denunciaron, terminan trasladando la carga de la búsqueda a las propias víctimas indirectas.

El libro reúne las historias de Sandra Domínguez, Mayra Colón, Yesenia Pascual, Obdulia de León, Adolfa Roque, Andrea Itzel Martínez, Itzel González y Yeimi Zulen Molina, mujeres cuyas desapariciones atravesaron comunidades indígenas y afromexicanas de Oaxaca. Las autoras explicaron que el proyecto surgió como un ejercicio de memoria y dignificación frente a una realidad que frecuentemente invisibiliza a las víctimas cuando pertenecen a pueblos originarios o sectores históricamente excluidos.

Durante la presentación, Juana García señaló que escribir Las Ausentes implicó “enfrentar la verdad y la memoria” de mujeres que viven invisibilizadas por un Estado y una sociedad atravesados por el racismo estructural. También sostuvo que el libro busca recordar que detrás de cada ficha de búsqueda existe una vida interrumpida, una familia y una comunidad marcada por la ausencia.

Por su parte, Diana Manzo afirmó que el texto no pretende abarcar todos los casos de mujeres desaparecidas en Oaxaca, sino contribuir a nombrarlas y dignificarlas desde la memoria colectiva. Ambas periodistas señalaron que los ingresos obtenidos por la venta del libro serán destinados a las madres buscadoras y familias que continúan enfrentando gastos, traslados y procesos de búsqueda por cuenta propia.

La publicación aparece en un contexto de profunda crisis de desapariciones en México. De acuerdo con datos retomados durante la presentación y citados en informes recientes, el país supera las 130 mil personas desaparecidas. Organismos internacionales y colectivos de búsqueda han advertido que las cifras oficiales continúan reflejando vacíos, subregistros y fallas estructurales en los mecanismos de investigación y localización.

En Oaxaca, las desapariciones de mujeres y adolescentes han encendido alertas constantes entre organizaciones feministas y defensoras de derechos humanos. Aunque la Fiscalía General del Estado (FGEO) reporta registros oficiales de personas desaparecidas, colectivos y especialistas han señalado que las estadísticas no reflejan con precisión el impacto diferenciado sobre mujeres indígenas y afromexicanas, ni documentan plenamente las condiciones de violencia, discriminación y vulnerabilidad que enfrentan estos sectores.

La desaparición de mujeres en Oaxaca ha alcanzado además a defensoras comunitarias, activistas y profesionistas. Uno de los casos recientes que generó movilizaciones y exigencias públicas fue el de la abogada y defensora Sandra Domínguez, desaparecida en octubre de 2024, cuyo caso se convirtió en símbolo de la preocupación por la falta de garantías de protección para mujeres defensoras en la entidad.

Las autoras insistieron en que las desapariciones no pueden reducirse a estadísticas ni expedientes archivados, porque detrás de cada ausencia persisten comunidades enteras que continúan buscando respuestas.

La obra, ilustrada por Victoria Gaspar, recupera testimonios, contextos comunitarios y procesos de búsqueda desde una perspectiva humana y territorial. Organizaciones presentes durante la presentación subrayaron que el libro contribuye a construir memoria colectiva frente a una crisis que, aseguraron, sigue atravesando a miles de familias en México.

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