AMOR DE CABARET

El sucesor

Apenas su papá Silvino Reyes perdió la elección presidencial y volvió a los negocios, ha sido el joven Reyes Conti quien parece alzar la mano no solo para continuar una dinastía empresarial en el ramo de los abarrotes, sino que parece tocar la puerta para futuros puestos de elección, o al menos, el fogueo necesario con actividades sociales.

ANTONIO MUNDACA

Alberto Reyes Conti ha mantenido un perfil bajo en los últimos meses, con gestión de botes de basura y reciclaje de papel que acaba beneficiando a escuelas o actividades sociales que aparecen esporádicamente en medios de comunicación o en redes sociales, como un aviso que apunta al futuro.

Lo mismo se le ve en reuniones o eventos priistas, o se le asocia en eventos de altruismo sin colores partidistas. Camina sin objetivo aparente pero es evidente, existe el gusanito político, la necesidad de esa actividad embrujada de hacer gestiones para grupos vulnerables y al mismo tiempo construir un proyecto propio, un nombre propio, sin dejar de lado los contactos que ha construido su padre, Silvino Reyes Téllez.

Apenas su papá Silvino Reyes perdió la elección presidencial y volvió a los negocios, ha sido el joven Reyes Conti quien parece alzar la mano no solo para continuar una dinastía empresarial en el ramo de los abarrotes, sino que parece tocar la puerta para futuros puestos de elección, o al menos, el fogueo necesario con actividades sociales.

Entre los seguidores de Silvino Reyes su derrota electoral se ve como una traición de los propios priistas, sobre esa circunstancia creíble el futuro de su hijo Alberto Reyes puede avizorarse con el partido tricolor pero también en otras trincheras, puede avizorarse como una negociación “a algo” que le de empuje al joven Reyes Conti en días venideros.

¿Está Silvino Reyes con su hijo Alberto Reyes construyendo una estafeta sucesoria? ¿Está Alberto Reyes picando piedra desde abajo y de apoco para en algún momento estar listo para aspirar a algo

?

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