AMOR DE CABARET

El silencioso

“Asesoró a Héctor Romero Ojeda, Edil de Chiltepec, acusado de desfalcos, nada comprobado. Asesoró a José Manuel Barrera Mojica acusado de desfalcos, nada comprobado. Fue Regidor de Hacienda en el gobierno tuxtepecano de Salvador Santos Sierra hace una década, acusado de desfalcos, nada comprobado. Ha hecho magia con los números y le ha dado tiempo de aspirar a la presidencia municipal de Tuxtepec en 2010 por Movimiento Ciudadano.”

ANTONIO MUNDACA

El 2 de marzo de este año el presidente municipal Fernando Bautista Dávila envuelto en consignas de “asesoritis”, dijo que él único asesor que tenía su administración era Omar Pérez Hernández, y que este lo ayudaba en estrategias financieras. Colega del ejecutivo municipal, ambos contadores públicos, en aquella entrevista documentada en el periódico Noticias voz e Imagen de la Cuenca, Fernando Bautista Dávila reconoció públicamente que el poder detrás de su poder tenía nombre y apellido.

Silencioso y meticuloso, Omar Pérez Hernández se ha mantenido en la sombra de la administración municipal siguiendo la premisa que Galvanidades dio como receta: “los asesores son de palo”, y de palo porque el peso de Omar Pérez al interior del ayuntamiento se ha vuelto necesario, pues de él, revelan fuentes internas, han salido ideas como la recaudación de impuestos con beneficios a los morosos que le dio al nuevo gobierno la friolera de 25 millones de pesos en el arranque, también de su despacho han salido ideas como el descuento al Impuesto sobre la Renta (ISR) a los empleados, o el aumento de impuestos a comerciantes que ha polemizado las últimas semanas en los sectores productivos de Tuxtepec. Y es que Omar Pérez ha aprendido en el uso del poder y ha sacado beneficios siempre. En su lista de asesorías hay proyectos garantes y otros desatinados, pero él ha salido de barcos hundiéndose sin ahogarse.

Asesoró a Héctor Romero Ojeda, Edil de Chiltepec, acusado de desfalcos, nada comprobado. Asesoró a José Manuel Barrera Mojica acusado de desfalcos, nada comprobado. Fue Regidor de Hacienda en el gobierno tuxtepecano de Salvador Santos Sierra hace una década, acusado de desfalcos, nada comprobado. Ha hecho magia con los números y le ha dado tiempo de aspirar a la presidencia municipal en 2010 por Movimiento Ciudadano.

Durante el conflicto entre la prensa y el gobierno de Tuxtepec por supuestos actos de espionaje y censura que se pacificó con la renuncia del Secretario Técnico/ Asesor de Presidencia, Pablo Estrada Tenorio, el asesor Omar Pérez puso pies en polvorosa cuando vio los misiles encaminados a esa “asesoritis” donde él es uno de los diamantes de la corona.

Durante dicho trance los filtradores de presidencia afirmaban que Pérez Hernández tenía problemas con los asesores Estrada y que él había sido un alentador de sus salidas activando en las áreas – siempre en silencio- la ola de torpezas que el presidente Dávila se negaba a ver, aunque le restara autoridad. Experto en el manejo de la rumorología el genio financiero lo llevó todavía muchos días después del conflicto, a reunirse con los ex funcionarios en un café de la Av. Mancilla para continuar con los planes del “proyecto davilista”, conocedor del escenario y, con la ventaja de que ahora él es cercano, el alfil, el que le habla al Edil al oído en presidencia y sin telepronters, sigue dejando pasar, dejando hacer, haciéndose en silencio un proyecto para él mismo.

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