AMOR DE CABARET

El salado

Y es que parece ser que a Paco Niño su exceso mediático lo ha llevado a cierto deslustre, y todo lo que toca en política -de un tiempo para acá- son productos salados. “Protagonismo incensario”, y ante esa aseveración, incluso teniendo la razón en varias de sus apreciaciones, parece que lo que emprende queda sepultado.

ANTONIO MUNDACA

Hubo un momento durante la sesión de cabildo número 9, donde Francisco Paco Niño Hernández, hizo titubear al Presidente Municipal Fernando Bautista Dávila con la pregunta: “¿porque no denunciaste antes, si lo que hicieron ellos fue un delito?. Y Dávila, enfrascado en su discurso de las leyes y ciertos lugares comunes, acabó por sacarse la presión frente a las transmisiones en vivo, señalando a Paco Niño de protagonismo, y esquivando los cuestionamientos que la mayoría de los presentes veían como salidas a destajo de un cabildo sumiso y agachón, y un Dávila que a pesar de las embestidas salió bien librado de sus acusaciones sin pruebas, y con el paquete de obras 2017 aprobado, y dejando en la frente de los regidores el estigma de corruptazos.

Y es que parece ser que a Paco Niño su exceso mediático lo ha llevado a cierto deslustre, y todo lo que toca en política -de un tiempo para acá- son productos salados. “Protagonismo incensario”, y ante esa aseveración, incluso teniendo la razón en varias de sus apreciaciones, parece que lo que emprende queda sepultado. No es de ahora, Paco Niño fue o es un producto de mercado, una marca que está ahí haciendo ruido y olas, pero hasta ahora no tan fuertes como para crearle maremotos a un gobierno municipal que ya le tomó la medida con argumentos casi infantiles como el de su protagonismo, o “aquí se trabaja de 8 de la mañana hasta 8 de la noche”, y cosas de esas que la gente desinformada puede creerse.

El 6 de marzo denunció que la Fundación Humanitaria de la Cuenca del Papaloapan (FHUCUP), estaba siendo beneficiada por el ayuntamiento creando un conflicto de intereses con dinero público. Probablemente tenía razón, pero decidió protagonizar la telenovela, y el ayuntamiento salió bien librado de ese “protagonismo”.  Durante el conflicto de espionaje entre la prensa y la burbuja de la oficina de presidencia, presentó probables pruebas que apuntaban a que el presidente Dávila había mentido a los medios de comunicación, y que el ex Secretario Técnico Pablo Estrada Tenorio no aparecía en la nómina de empleados como se sospechó, y se le hizo pasar como funcionario para darle una salida rápida a una papa caliente, y la sospecha de que seguía en la sombra lavando la imagen del proyecto davilista.

El protagonismo ha salado las acciones de Paco Niño. En la conferencia de defensa de los regidores acusados de corruptos, intentó hacerse del liderazgo a pesar de que no fue aludido por Fernando Dávila. En la sesión bochornosa de cabildo del 16 de mayo de 2017 que desnudó el nivel de los políticos locales, fue posiblemente él, quien pidió las explicaciones más adecuadas para dar con las mentiras del Presidente o de los Regidores o de ambos, pero sirvió para muy poco, ya habían sido negociados los votos y con eso se había desbaratado un eventual G-8 que nunca lo vieron como su líder.

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