AMOR DE CABARET

El emisario

Miguel Herrera Ruiz fue el enviado del presidente Fernando Dávila. El mensaje  tiene varios tintes claroscuros, las negociaciones entre la cúpula de Morena- al menos la tribu que impulsa Salomón Jara, quiere a Dávila como candidato de ese partido para buscar la reelección, y fue Miguel Herrera el testigo del acuerdo entre Ángel Domínguez, Salomón Jara e Irma Juan Carlos, quienes insisten en Dávila como su aspirante.

ANTONIO MUNDACA

En la asamblea que convocó Salomón Jara Cruz y sus cercanos para dar madruguete a las otras tribus de Morena que le disputan el control con la mayoría de los consejeros el jueves pasado (20 de junio ), hubo un emisario incómodo para muchos morenistas que parece la antesala de las fracturas y cochupos que vienen entre Morena y el PT , Miguel Herrera Ruiz fue el enviado.

El consejero del Partido del Trabajo (PT) y asesor de presidencia del gobierno tuxtepecano, nombrado apenas la primera semana de junio oficialmente como petista, llegó a la reunión de Morena acompañado de un grupo compacto de davilistas. Se mantuvo sin participación, como una especie de esfinge con ojos y oídos puestos en los mensajes vedados que les enviaba la mesa del presídium, mientras el resto de los aspirantes de Morena a la presidencia de Tuxtepec lo veían con un aire de incomodidad e incredulidad.

Miguel Herrera Ruiz fue el enviado del presidente Fernando Dávila. El mensaje  tiene varios tintes claroscuros, las negociaciones entre la cúpula de Morena- al menos la tribu que impulsa Salomón Jara, quiere a Dávila como candidato de ese partido para buscar la reelección, y fue Miguel Herrera el testigo del acuerdo entre Ángel Domínguez, Salomón Jara e Irma Juan Carlos, quienes insisten en Dávila como su candidato.

Una asamblea ríspida donde salieron trastocados con acusaciones los salomonistas, sirvió a Miguel Herrera para dejar el mensaje entre los Morenos para el que fue encomendado: Fernando Bautista Dávila será candidato de Morena en la alianza con el PT y Miguel Herrera, el hombre de confianza que desde hace unos meses maniobra en la oscuridad de las oficinas de presidencia, fue a dar la cara por esa negociación y tiene a los morenos formados en la fila en una franca división que anuncia tormentas políticas.

Artículo anterior

El generoso

Artículo siguiente

Exige Instituto de Acceso a la Información Pública al ayuntamiento de Tuxtepec hacer “Visible” oficina de transparencia

elmuromx

elmuromx

Periodismo de investigación

Sin comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *