AMOR DE CABARET

El beodo

*Y entonces vino la presentación en sociedad por parte del Presidente Dávila (léase con un ruidoso y jocoso taraaaaaaan-taraaaaaaan de programa de chistes): “Cualquier trabajador esta expenso a cualquier accidente,  y los carros están asegurados tenemos que ser responsable con los vehículos del pueblo”. (¿Y podemos ser irresponsables con esos vehículos viajando después de unas copitas? Nomás tantito).

ANTONIO MUNDACA

La manera en que públicamente se supo el cargo que ocupa Jaime Martínez López en la administración municipal de Tuxtepec no fue la que podríamos imaginar para alguien que fue pieza clave en la operación electoral y que llevo a Fernando Dávila al poder. Su papel como puente entre los priistas cercanos a Alejandro Murat  que trabajaron en la campaña petista y una amplia red que favoreció, de alguna manera, al triunfo del actual munícipe lo convirtieron en la sombra de  la mano que mece la cuna del poder en Tuxtepec.

Fernando Dávila lo presentó en sociedad como “Jefe de Gabinete”. Un cargo casi hechizo que poco importa en términos de nombre, después de un borrachazo donde Jaime Martínez volcó y dejó abandonado un vehículo del ayuntamiento, sobre el camino que lleva hacia Camelia Roja, luego de una reunión política, al parecer con el Sindicato Democrático que acabó en copas de medio filo.

Y entonces vino la presentación en sociedad por parte del Presidente Dávila (léase con un ruidoso y jocoso taraaaaaaan-taraaaaaaan de programa de chistes): “Cualquier trabajador esta expenso a cualquier accidente,  y los carros están asegurados tenemos que ser responsable con los vehículos del pueblo”. (¿Y podemos ser irresponsables con esos vehículos viajando después de unas copitas? Nomás tantito).  “Debemos ser responsables al manejar”, (sobre todo si se va en estado de ebriedad, se le olvido decir al munícipe tuxtepecano).

“No puedo confirmar si iba en estado de ebriedad, lo que si sé es que tuvo un accidente”. (Fue un borrachazo en sobriedad, es lo que quizá quiso decir en entrevista el munícipe, y bueno un accidente cualquiera, la defensa pública de un funcionario público beodo pues….). Y entonces, supimos el cargo: “Encargado de Gabinete, de todos los directores” (el alivio fue que no está encargado de vinos y licores).

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